martes, octubre 21, 2008

Angelito

Joaquín nació por cesárea y, tiempo después, pensé que el médico no nos supo esperar.
A Matilda la esperamos, insistimos y nació por parto natural. Ahora pienso si no fue demasiada osadía.
Anoche abracé a una mamá que velaba a su bebé. Todo iba muy bien hasta que en el momento preciso del alumbramiento, la bebé no resistió. Coma, terapia y murió.
Ana lloraba por su Ema y yo por ellas. Pensé que podría haber sido mi Matilda. Nuestra Matilda. La misma espera, el mismo doc, la misma clínica, muchas horas de trabajo de parto. Cuando nosotros estuvimos ahí, decidimos ir para adelante, confiar en el médico. Pero, ¿no habrá sido demasiada obsesión por el parto natural? Yo lo quería. Lo tuvimos. No estoy segura de haber evaluado cuánto riesgo podía estar sufriendo nuestra bebé.
Con Ema el parto iba perfecto: ocurrió todo en el último instante.
Ahora no me puedo sacar de la cabeza este riesgo y el dolor de esta mamá por una Ema que no está. Angelito... te abrazamos.

10 comentarios:

Rossana Vanadía dijo...

Muy doloroso. Inexplicable. Los míos son por cesárea y no me resistí. Pero quién sabe, Lau? quién sabe... Tanto dolor.

NuriBadilla dijo...

pucha que fuerte, a veces he pensado si mi parto en casa no fue demasiada osadía, pero... y no será que quizá no? ay no sé

Oye pasate por el blog, a ver si te apuntás

UN abrazo con el corazón encogido

Adriana dijo...

Yo he pasado por las dos experiencias y dirán lo que dirán la cesarea para mi fue expectacular sin sufrimientos para ambos en mi caso para tres por mis mellis por lo que creo que hay riesgo en todos pero que no hay que temer las cesáreas pobre mamá que tristeza.Adriana

mardevientos dijo...

ay ayyy, que angustia...!
que dolor por esa mama, por esos 9 meses de ilusiones, planes y espera terminados de ese modo.

Laia dijo...

Lau, es escalofriante, pero no te tortures con eso, por suerte Mati está estupendamente, y si vuelves a tener otro bebé ya lo sabes, lo importante es que esté aqui.

Pobre angelito pero sobre todo la mama, debe ser horrible.

Mucho ánimo

Françoise dijo...

No puedo con estas historias... siento que se me va el aire, siento que me muero... De solo imaginarmelo, entro en un shock. Las lagrimas no puedo evitar que salgan.
No se que decirte, en un momento en donde uno esta con la vida a flor de piel, donde la naturaleza te esta regalando este hermoso ser, donde la vida es en si misma carne, uno no piensa en la muerte. Son decisiones, qur tomamos nosotros, los medicos, los demas, nosotros... no se... a quien s ele ocurre que algo asi va a pasar.
Yo estaba "obsesionada" como dices por el parto natural, lo queriamos en el agua. Nos preparamos un monton, hicimos diez mil cursos pasando por yoga, haptonomia, sofrologia, etc etc etc... yo queria que mi hijo naciera en el agua a como diera lugar. La clinica era maravillosa y nos dio mas de lo que esperabamos, es sensacional, hay que decirlo. En el ultimo momento debimos salir del agua, no se pudo. Llevaba mas de 1 hora pujando y Luciano llegaba la puerta y se devolvia, no cabia, no cabia y no cabia. Dilate muy bien y relativamente rapido, hice todo lo que podia y lo hice bien, pero mi cuerpo angosto no le dio espacio para pasar. Yo no lo dude mas, ya era tiempo, el no podia seguir entrando y saliendo, era mucho para los dos. Sali del agua, episiotomia y dos minutos despues mi hijo estaba afuera.
Sigo con nostalgia de que no haya sido en el agua, pero fue lo mejor para todos. Salio perfecto.
Cuanto lamento la partida de esta bebe y no imagino como estara la madre. Que dolor, que dolor en el corazon...
Besos

Charo dijo...

Me dan ganas de llorar. Qué triste!
Personalmente estaba obsesionada porque no me hagan una cesárea innecesaria, valga la redundancia.
Busqué un médico acorde a ello.
Por otro lado, mi prima casi se muere en una anestesia por una cesárea que no tenía motivo (tenía una cesárea anterior hacía 4 años). Cada caso es único. La cesárea salva vidas, pero también la hacen por comodidad.
Rezo por esa mamá y ese papá.

Verónica dijo...

Lau. Primero lamento mucho lo que contás. Son cosas fuertes, dolorosas, inexplicables.
Pero no se trata siempre de un dos mas dos. Toda cesárea, todo parto natural tienen un riesgo. Límite permanente entre vida y muerte, aunque suene fuerte.
La mayor parte de las veces sale todo bien o se dan problemas que no son tan drásticos ni irreversibles.
Muchas veces existen descuidos, malas praxis y otras no, suceden las cosas que estan entre los riesgos posibles.
Claro que cuando la estadística tiene nombre y cara duele, pega se siente.
Seguro que tu decisión fue la acertada, de hecho vos y tu hija estan bien. Estuviste bien atendida, con responsabilidad. Y quizás tu amiga también, no creo que el médico hubiese dejado seguir un trabajo de parto si los latidos y condiciones generales de la bebé hubieran mostrado alteración. A veces nos quedamos sin explicación.

Entiendo lo que sentís. Pero no te culpes, mirá a tu hija y vas a entender que hiciste lo correcto..

Un abrazo fuerte.
Vero

Laura dijo...

Gracias chicas por todas las palabras, por abrir su corazón a contar las experiencias, por llamar. Somos mamás y el solo hecho de pensar el dolor de otra mamá nos solidariza, nos baja la guardia, nos enternece, nos pone en un estado de vulnerabilidad del que es muy difícil sustraerse.
Y la verdad es que no me imaginé nunca que en esta cadena de blogs uno iba a encontrar mamás amigas, cercanas y de otros lugares del mundo, con un abrazo en las manos.
Besoooos!

Mai dijo...

Hola Laura. Yo también lamento mucho la partida de esa bebita. Y deseo que su mamá pueda reponerse. Mi hijita Paz nació en nuestra casa con la ayuda y atención de una médica y de una partera. Fue una experiencia íntima maravillosa, muy respetuosa y cálida. Estuvimos muy cuidadas. Los riesgos existen siempre, estés en casa o en un sanatorio. Sólo un embarazo y parto saludables pueden atenderse en casa. Haber elegido nuestro hogar para parir no fue asumir que algo malo podía suceder ni mucho menos. Te cuento esto porque entiendo las preguntas que te estás haciendo, pero no dudes de que eligieron bien, ustedes como padres y el médico como profesional. Coincido con Vero: tal vez fue la estadística, sólo que con nombre y apellido, y eso duele, duele.
Te dejo un beso grande!