domingo, agosto 17, 2008

"Primer" llanto


Hasta ahora, todos los llantos de Joaquín fueron previsibles, del tipo causa-efecto. Un golpe, algo que no se obtiene, cualquier contrariedad si es que hay sueño.
Pero el viernes aparece llorando, con una cara de mucha angustia y se me acurruca.
Lo abrazo fuerte, pero él no podía hablar para explicarme qué le pasaba. Lo acompaño hasta la cama -se había querido quedar viendo la serie Heidi- y ahí me cuenta: la tía se había llevado a Heidi por la fuerza y ella lloraba porque se quería quedar con el abuelito y con Pedro en las montañas.
Yo lo abrazo más fuerte y murmuro mi odio contra esa serie (se la secuestro a veces, pero él se obstina en verla y nos pone siempre en el mismo dilema, ¿conviene o no?).
Entonces traslada sus miedos reales: “Yo no quiero que te lleven mami”.
A esa altura, yo lloraba ya como Heidi y le digo que nadie me va a llevar, que siempre voy a estar a su lado y que voy a luchar con una espadota para defenderlo. Que no tiene que tener miedo, que vamos a estar siempre juntos y que él ya sabe que en realidad Heidi se va un poquito para hacerse de amiga de Clara pero que después vuelve con el abuelito con las cabras y con Pedro. Mi hijo va creciendo y se va dando cuenta de que hay dolores del alma, algo simbólico que supera un juguete que no se tiene.
Reboleé el DVD, clausuré los otros capítulos, puse algo más alegre, muchos besos de todos para el Titín, lucha de almohadas y un chocolate le borraron esa angustia. Pero a mí no, porque hay cosas en la vida muy difíciles de explicar. Y uno quisiera que no llegaran nunca y que nada lo afectase, y que el abrazo de mamá fuese eterno e invencible. Pero sé que no y no quiero pensar en eso.
Gracias a Dios, la vida nos viene dando muchas ventajas y estamos muy agradecidos con eso. Doy vuelta la hoja y lo abrazo más fuerte.


Pero Heidi y la puta que te parió.

10 comentarios:

Verónica dijo...

Ay Lau!!! Como nos duele cuando los hijos van entrando en estas angustias. Cuando nosotras sentimos que ingresan en esos espacios de los que queremos protegerlos, en los dolores difíciles de explicar. Siento que de algún modo esta forma de acercarnos, contenerlos, como hiciste vos, les da algo de ese abrazo invencible, en recursos emocionales, en sensación de no caminar sólo. Nada mejor que transitar una angustia con un buen abrazo, y si es de mamá mucho mejor. El resto, nuestras propias angustias frente a sus dolores.... ¿se pueden evitar?....Creo que no.

Y tu opinión sobre Heidi, compartida. Me hiciste acordar que a mi también me hacía llorar...

Besos
Vero

NuriBadilla dijo...

Será porque Ignacio está muy chiquitillo me es fácil recordár mis sensaciones frente a lo que me hacía llorar!

LLoré con Heidy (y mucho) y lloré con muchas otras cosas pero eso me dio una enorme sensibilidad frente a muchas cosas y aún hoy recuerdo mis sentimientos frente en aquellos momentos cuando me enfrento al dolor. Quizá lo terrible no es que lloremos, es que dejemos de llorar! Que dicha que Joaquín se enternece y es capaz de sentir empatía. Bendito el momento cuando puede ver el dolor de alguien más y vivirlo... mi esposo y yo a veces lloramos viendo hasta animal planet,eso no nos hace más humanos es cierto, pero nos acerca más a recordar nuestra condición terrena.

Yo a Heidy la quería mucho, dudo que Ignacio la quiera ver, pero si la ve lloraré con él. Yo soy una llorona confesa!!!!!

Greencolorss dijo...

Hola Laura. Hasta hoy me paso por aquí. Gracias por escribir en mi blog y bien venida cuando quieras.
Pues el nombre de Matilda es DIVINO jajajaja.
Yo también es la segunda que conozco y se lo pusimos gracias a unos amigos daneses. Su sobrinita se llama igual, es precisamente la otra que conozco.

Cambiando al tema de Heidi, pues vaya época con La abeja Maya, Jose Miel... etc, no se a quien se le ocurrió inventar semejante tristeza de series animadas.
A ver como me va con la peque cuando crezca y me salga llorando cuando las vea.
Me parece que actuaste muy bien con el peque, las madres tenemos muchos temores pero siempre sabemos que hacer.

Por ahora un abrazo y encantada

Andrea

Françoise dijo...

ay ay ay... Dios!!! como evitarles esos dolores del alma a nuestros hijos!!! imposible!! la vida los trae y de que manera!!! pero vaya que para eso estamos nosotras... yo soy de las que pido sabiduria para poder ayudar a mi hijo en esos momentos, para poder educarlo, criarlo y guiarlo.
tal vez no podamos evitar que sientan dolor o tristeza, pero de sguro el amor los aliviara...
besitos para tus lindos hijos y un abrazo para ti Lau.

nati* dijo...

Heidi también me hacía llorar, e iba con mi mamá igual que Joaquín...
Se me puso la piel de gallina cuando leí el post! A quién se le ocurre inventar esa serie para chicos tan triste?
Un besote!!!!

Mai dijo...

Hermoso post! Qué difícil estos temas! Por un lado la realidad a la que muchas veces se enfrentan, y por el otro la sensación de que un dibujito animado es para otra cosa. Pero he escuchado a gente decir que también es bueno que los dibujitos representen pérdidas o tristezas, pues hay muchos niños que las tienen o pueden padecerlas... Yo no sé; no me gusta que los hagan llorar!
Un beso grande!

Adriana dijo...

Hola! tenemos varias amigas bloggeras en común y hasta ahora entro a comentar el tuyo. Tus hijos son hermosos y lo que he leído que escribes sobre ellos rebosa de amor! Seguiré leyéndote y te invito a pasar por mi blog.
Y sobre lo de Heidi, mi mamá odiaba Jose Miel con toda su alma porque a mí me encantaba y todas las veces lloraba y salía corriendo "mamaaaaaaaaaaaaaa"... qué escena tan linda pero tan triste...

Laia dijo...

Ayy laura, se me estremecia el corazón. Pobrecito, claro se hacen mayores y empiezan a tener conciencia de las cosas y para ellos su mayor miedo es que los separen de sus mamas!! entierra la cinta y ponlesdibujitos mas alegres. Si tienes las de Marco también, te advierto que son horribles el niñito por el mundo solo buscando a su mama. Besos

Pau dijo...

Laura, hace bastante que no pasaba por aca. Que grande que estan tus bebostes! es increible.
Joaquin esta hermoso que ojos que tiene porfavorrr!
A veces me pasa con Luca ( mi bebito) que esta mirando un dibujito y se pone a llorar, me pone super mal por que el todavia no habla y me preguntos que carajo fue lo que lo puso mal? que vio? y no puedo ver sus lagrimitas en su cara me mata.

Lau acompaño tu descarga diciendo... Heidi y la puta que te parió.


Pd: Gracias por pasar por mi blog y comentar sobre el tema de la confianza. cariños

XIMENA IANANTUONI dijo...

¡¡qué divino tu hijito, que hermoso es ver a los hijos sintiendo empatía, a mi me mata de amor, creo que es uno de los afectos más valiosos en la vida!! y lo re entiendo a Joaquin yo también lloraba a mares cuando veía Heidi.
La pequeña también está hermosa, te felicito Lau. un beso,