martes, julio 10, 2007

Sonrisa imborrable

No sé si eran mis ojos de madre o qué. Pero la cara de felicidad y alegría que le vi a Joaquín cuando me vio salir de la sala de arribos de Ezeiza no me la voy a olvidar jamás en la vida. La sonrisa no le entraba en la cara, le salían carcajadas y saltaba en los brazos de mi hermano hasta que di la vuelta y llegué hasta donde estaba él. Me abrazó con unas ganas que hicimos emocionar a todos… Yo lloraba y él se reía, me daba besos y lo primero que preguntó fue: “¿Y el Ipe?, que venía detrás. Después, pidió los autitos y todo lo que le había prometido traerle. Me lo devoré a besos y en el auto, él se cobró mi ausencia con un mordiscón tremendo que explicó con un “me confundí”.
De la carita que tenía cuando nació me acuerdo y me quedaron fotos. De la del domingo en Ezeiza no, pero sé que a esa sonrisa no me la olvidaré jamás.

4 comentarios:

Felipe dijo...

aunque sin fotos y sin palabras...

Fueron puras lágrimas, abrazos y sonrisas!!!

Doy fe!!!

felipe dijo...

...aunque sin fotos y sin palabras...

Fueron momentos de lagrimas, risas y abrazos!!!!

Doy fe!!!

mardevientos dijo...

TE ESPERABA EN EZEIZA!!!
Ya me preguntaba como habia sido el reencuentro!!!!!!
BESITOS BESITOS

NancyQ dijo...

Esos son los mejores momentos Lauris!!!
Como va la panza?