miércoles, marzo 14, 2007

Delicias




Un hijo cambia la vida. Sólo puede afirmar eso quien lo ha vivido. Miramos a través de sus ojos y la luz que irradian es la alegría para seguir todos los días. Y si no, miren esta foto: mi Joaquín y María y Catalina, hijas de Laura, otra amigaza y tocaya. ¿Ven la luz?

2 comentarios:

Ross dijo...

Nos cambian la perspectiva, el lente. Nada vuelve a ser como antes. Y la luz de la que hablàs, nos hace ver otras cosas. Divino Joaquìn.

NancyQ dijo...

:-( yo no puedo ver la foto......
Espero que en casa la pueda ver.
Tu hijito esta divino Laura. Y tienes mucha razon los hijos nos cambian la vida, y a traves que crecen son ellos quienes nos enseñan!!!
Besitos