domingo, junio 22, 2008

Regalo de cumpleaños

Fue el cumple de Felipe (Ipe, para nosotros) y el orgulloso papá nos hizo a todos este regalo.


miércoles, junio 18, 2008

Nuevitos



Hoy miraba a contraluz los pelitos de Matilda y terminan en punta, como un lápiz con la punta recién afilado.
Es que no pasó nunca ninguna tijera y lleva los mismos cabellos que traía cuando salió de la panza. Ay hijita, qué chiquita que sos...

domingo, junio 15, 2008

Justicia

Por cada vez que las mamás nos levantamos de noche a dar la teta, hacer la mamadera, poner el chupete, acomodar las frazadas y abrazar cuando "vienen los tiburones", se nos deberían perdonar 500 calorías para comerse un señor helado sin culpa.

lunes, junio 09, 2008

Agotador

Para esta mamá que con el paro del campo hace tres meses que viene trabajando demasiado (demasiado) lo único que le vienen bien son unos buenos cachetes para dar besos, muchos besos. Joaquín y Matilda están avisados.

domingo, junio 01, 2008

Sin rueditas!

Hace unos tres meses que venimos practicando. La ruedita de la izquierda estaba un poco levantada -pero se hacía sentir al doblar a la izquierda- y la de la derecha directamente la habíamos anulado.
Esta mañana desafiamos el frío: con casco, guantes y camperón, dimos unas vueltas largas por el barrio y nos decidimos: Ángel nos ayudó y le sacamos las rueditas a la bici.
¡Perfecto! Ahora hay que aprender a poner los pies cuando nos detenemos, porque mi amigo se olvida y cree que las rueditas le cuidan el equilibrio. Era gracioso: andando, era un duque; pero frenábamos, y se caía! Así, a los tres años y 8 meses, nos independizamos de las rueditas!

Prometo fotos.

jueves, mayo 29, 2008

Medio añito



Matilda cumplió ayer seis meses. Juntamos las ganas nuestras más las de los abuelos y festejamos hasta con torta. Claro, media torta y media vela, como corresponde.


Ella, maravillada con la muñeca de la tarjetita y con la luz de la vela. Tan rica ella, que todos nos servimos una porción de cachete, digo de torta de manzana que le hizo la abu Gra con su amor infinito de siempre. Titín apaga la vela y como verán, todos nosotros embobados con esta bebita que nos hizo más saltarina la vida. Feliz cumple, hijita!

jueves, mayo 22, 2008

Bambú

Lo dejo en la guardería, Bambú.
Siento que Nacho se levanta y le grita "Viniiiiiiiiiiste!" y se le tira encima. Lo abraza. Y en eso se vienen los otros seis amiguitos y saltan arriba de Nacho para saludarlo a Joaquín. Él se queda en el piso, riéndose, con todos los chicos que lo saludan.
La seño me dice: "Es que lo quieren tanto..."

Y yo me voy con el corazón saltando.

lunes, mayo 19, 2008

Visita al pediatra


Ir al pediatra de los chicos es una caricia para el alma. No he conocido profesionales con tanta paz como el doc Enrique, como lo bautizamos y nos aquerenciamos cuando nos vinimos a vivir de este lado de la ciudad.
El viernes fuimos mamá y papá con Matilda: aumentó casi medio kilo, así que esta semana nos despedimos del pañal pequeño que por fin ya nos queda chico y le dimos la bienvenida al pollo picado con zapallito verde y calabacín con quesito rallado: un verdadero manjar. Tenemos en la lista vainillas con leche, vitina y hasta fideitos.

Sin esa rutina de apenas cinco minutos para pesar, medir y abrirles la boca que obligadamente adoptan quienes reciben obra social, Enrique es pura ternura: le habla con tanta dulzura que conmueve. Tiene ganas de conversar sobre lo felices que nos hace tener un bebé en la familia, la bendición de un hijo sano, el placer de contarles un cuento o de hacerle un masajito y todo lo bueno y natural que podemos darle sin seguir modas, marcas, publicidades o muletillas comerciales.
Novata la madre en el tema, descubrí después que Orchanski es toda una eminencia en pediatría.
Nos recomendó festejarle los 100 días, como celebran en oriente y ahora los seis meses (con media torta y media vela) como hacían en Europa en el siglo 10, cuando sobrevivir medio año era un milagro. Estamos en eso para el 28.

“¿Están enamorados de su hija, no?”, nos preguntó al fin de la consulta. (Tanto se nos nota?, pensé yo…)
Y a la noche la miramos, que nos charla y nos sonríe, y se nos llenan de lágrimas los ojos.

PD: al collage de fotos lo hice yo. La máquina de fotos en casa es propiedad del papá, pero esta vez me la robé. Salió lindo, no?

jueves, mayo 15, 2008

¿Qué podemos hacer para tener hijos?

Me invitaron a presentar el libro “Qué podemos hacer para tener hijos”, del doctor César Sánchez Sarmiento, un especialista en fertilidad humana que aquí en Córdoba dirige el centro Nascentis (www.nascentis.com)
Para mí, que de lo único que hablo es de economía, fue un desafío porque a veces se nos endurece el lenguaje de tanto merodear números o criticar a los K.
Tener un hijo cambia la perspectiva de la vida. Algo que nos pueden decir muchas veces pero que vivimos en su completa dimensión cuando nos pasa. Hasta la vida propia pasa a tener menos valor porque estaríamos dispuestos, sin dudarlo un instante, a resignar nuestra vida si con ello salváramos la vida de nuestro retoño.
Los hijos nos alimentan los sueños y las ganas de vivir más, sólo por la dicha de ver cumplidos los sueños de ellos. Se nos estruja el alma cuando se enferman, cuando se golpean, cuando sufren.
Por eso la grandeza de la tarea de Sánchez Sarmiento, que ha ayudado a traer al mundo a cientos de bebés y, con eso, a convertir en las personas más felices del mundo a esos papás.

martes, mayo 06, 2008

Tres años, ocho meses

Joaquín tiene una sola preocupación en su vida: jugar. Juega absolutamente todo el tiempo. Y se empeña tanto en cumplir su objetivo, que ni siquiera se permite perder tiempo en otra cosa que no sea jugar. Por eso, no tiene berrinches ni se empaca. Claro, jugaría menos.


Está en una edad que es una delicia: charla hasta por los codos y escucharlo es disfrutarlo. Imposible no matarte de risa con sus conclusiones, con sus podqué cada 10 segundos, con sus invitaciones a jugar, con sus canciones divertidas, con las historias que se arma con los autos. Incluso ahora le cambia las letras e incluye las cosas que estamos haciendo. Un personaje.
Cuenta los números, pero salteado, los repite. Y sigue concentrado, convencido de que es así. Los autos lo apasionan: carreras, filas, casas de bloques para los autos, trenes... los pega con cinta, les cantamos el feliz cumpleaños, los tira por alguna pista. Para caminar por casa hay que ir con los ojos pegados al piso.
Le encanta que le cuente cuentos hasta dormirme y que el Ipe le haga aviones "mosquito" y de todas las variedades. Le gusta participar en todo lo que hagas: lavar platos, romper huevos, cambiar pañales, sembrar plantines, meter la ropa en el secarropas...

Es, básicamente, dócil. Pese a sus tres años, hay cosas que se pueden negociar y si es no, entiende. En casa no hay cable y no se ve TV de aire, sólo películas. Creo que eso tiene algo que ver en ese afán de exigir que Joaquín no tiene.
Los martes y jueves nos hemos reservado un rato a la mañana para ir solos a natación. Estamos aprendiendo a andar en bici sin rueditas y el otro día salimos los dos y pedaleamos por hora y media. Yo lo veía delante mío, con casco, y me parecía tan grande y tan chiquito a la vez! Conversa como un grande pero se le iluminan los ojitos cuando le llevás la mamadera que convenimos en dejar cuando llegue el cumple de cuatro. Yo me acurruco a su lado y lo oigo respirar como cuando era bebé. Esquiva que lo llene de besos, pero a la madrugada me llama a veces y me pide "quedáte un shatito conmigo".


Ama a su hermana, espera que le dé la teta y cuando termino, se viene upa mío. Cuenta "un, dos, tres" y a coro todos les decimos "te queremos Mati", cantando. Una idea de él.
Le encanta que hagamos cosas como cómplices. Por ejemplo, la chupina los viernes, que yo tengo franco. Hacemos otra cosa y no vamos a Bambú. "La seño pregunta ¿dónde está Joaquín?", le digo y se mata de risa con ese brillo en sus ojos grandes llenos de vida.
Y a veces le digo algo como "pero hijito, te dije que...." y él me corta y me dice: "Me encanta que me digas hijito". Y no sigo más porque me derrite.

domingo, mayo 04, 2008

Cinco meses



Matilda ya tiene cinco meses. Ya podemos decir que estamos bien adaptados a una familia agrandada, con horarios más o menos acomodados y con varios viajecitos juntos, bien a la costumbre de la mamá, famosa en la familia por ser "pata de perro".
Está cada día más dulce. Se ríe a más no poder, especialmente con todos los festejos que incluyan ruidos de boca o besos en la panza.
Estira las manitos para acariciar las caritas, algo que nos derrite a todos. Canta, canta mucho, especialmente por las mañanas, a eso de las 7. Yo la escucho y la disfruto. Enseguida amanece también Joaquín, que se le cuela en la cuna y ella siente algo que imagino indescriptible: "alguien conmigo entre estas rejas! qué lindo, somos dos..."
Se come todo con los ojos. Se sube al "papá móvil" y salen a recorrer la casa: plantas, cuadros, papeles, fotos, espejos, cerámicos, todo pasa a ser digno de veneración. Ella se da vuelta y le festeja al papá que, agradecido, se hace pis de la emoción.
No es tan tetera. No se duerme con la teta. Se duerme upa y, últimamente, boca abajo en la cama con la mami al lado, que le canta, la acaricia y le insiste con el chupete. Si llora, la teta no la calma.
Le gusta su gimnasio, el coche, la cuna, un ratito en cada lado y, por supuesto, en los brazos. Cuando la levantás te hace esos grititos-carcajadas que te contagian la risa.
En los últimos días, tiene más hambre: le encanta la pera con banana. Le hago una papilla con yogur de dulce de leche, cereal de arroz y frutas tibias que le fascinan.
Y te mira con esos ojos infinitos. Sostiene la mirada y uno piensa que esa mirada no se repite nunca más en la vida, porque después, todos nos miramos cuando nos hablamos, cuando hacemos cosas, cuando crecemos, pero ese "ojos con tus ojos" sin decirse nada para decirse tanto, es único.

martes, abril 29, 2008

Zoológico!

Cuando Cata y María vieron el río dijeron asombradas: “¡Mirá mamáaaaa, el mar!!!” Vivimos a 30 minutos de las sierras y las pobres niñas no conocían nuestros ríos y piedras… algo que prometimos hacer más a menudo, llevando la malla, claro.
Como la tía postiza temió que confundan el león con el perro de la esquina, la convencí a la mamá de las niñas, Laura también, para ir al zoológico. Partimos, 32 grados en pleno otoño, con la Mati upa y María ídem en el último tramo, justo cuando se hacía de noche y había unos 300 escalones hacia arriba. Creo que otra vez no la convenzo.
Con Laura nos conocimos hace 15 años y las vueltas de la vida hace que estemos compartiendo la felicidad de ver crecer a nuestros hijos, la profesión, la amistad, los consejos, las risas, los miedos, los planes.

¡Las queremos mucho a las tres!!!! Que se repitaaaaaa, porfi!!



Zoologico

Otoño



Los amarillos, marrones y rojos se confunden en nuestra plaza de otoño.

martes, abril 22, 2008

Yacanto



¡Fotitos nuevas de otoño!!

miércoles, abril 16, 2008

Recategorización


La pregunta es clásica: "¿Es buenita?". Nosotros nos mirábamos y decíamos "Y... sí. Tiene su carácter, pero es buenita". Pero hoy le acabo de comunicar a Matilda que no la voy a cubrir más y que voy a decir la verdad: es verdaderamente hincha. El 90% del tiempo que está despierta, quiere upa. A la teta la quiere tomar upa. No hay caso con la mamadera. No hay caso con la banana. Para hacer noni, mínimo, una hora de paseo. En upa. Hoy fueron dos.
.................
Pero es cierto: te hace una carcajada con esos ojitos repletos de ternura y te canta al oído que te puede... Y sí, sos hincha bola, pero te amamos mucho hijita.

domingo, abril 13, 2008

Tallarineada


Nos decidimos a hacer tallarines. Sí caseros, con la Pastalinda en préstamo de la abu Gra. Invitamos a Luchi y Silvia, los hacemos temprano, si no nos salen, los compramos. Llamo a mi vieja: "Un huevo por persona, harina tres ceros, un chorrito de aceite y amasar hasta que haga globitos. Dejá descansar la masa. No, harina cuatro ceros no, tres". Como tenía los cuatro ceros que no iban, me fui al súper exclusivamente: dos paquetes de harina y una caja grande de huevos. Viernes a la mañana: Joaquín, ¿¿vamos a romper los huevos??, invito. "Sí!!!!!". Con santa paciencia, uno por uno, el niño los rompió en el bolcito y de ahí, al grande. que no queden cascaritas, que no rompa tan fuerte. Pongo harina, amaso. La masa descansa. Hace su entrada triunfal a la cocina la Pastalinda cuando mi vista, de repente, se clavó en el paquete de harina. Sí, el que le había puesto a los 10 huevos. Era celeste. Blancaflor. LEUDANTE!!! Burra, burra. ¿Mami?, llamo desperada. ¿Sirve la leudanteeeee?. "¡Hijaaaaa! Te dije tres ceros! Tres! Dónde tenés la cabeza?!". Si supiera yo. Ipe, andá vos a comprar la harina. Que sean tres ceros, por favor.
Nootros rompemos los huevos. Joaquín, ¿¿querés romper más huevos??, vuelvo a invitar. "Sí!!!!!". Otros 10 huevos en su rito: primero al bolcito, luego al grande. "Yo los reviento, mamá". Y los pincha con el tenedor y revuelve toda esa pasta hasta que el amorcito lindo de la mamá que es tan buen cocinerito con su codito hace así, para arriba, y tira todo el bols al piso con los 10 huevos y ese-cho-rri-to-de-a-cei-te que no tenía que faltar. Ay mamá, porqué no venís vos a hacer los tallarines. Me enojé mucho, mucho. Limpié. Y llegó la harina tres ceros. Rompí yo los 10 huevos, que a esta altura fueron 30. Tres horas de descanso para la masa y volvimos, con dos ayudantes de lujo: Ipe al mando de la Pastalinda, Titín de copiloto y encargado de tirarle harina a la masa, Matilda tripulante rasa. Después, Titín fue ascendido a capitán mayor para cortar la masa y ver cómo caen los fideos, dado que el capitán abandonó el cargo por razones de fuerza mayor: se insubordinó la tripulante.
Los comensales quedaron fascinados. Todo un éxito (?????) nuestra primera incursión con la Pastalinda.

domingo, abril 06, 2008

Chau padrino!

Ayer se fue el tío Paco, "Papo" en los tiempos de los palotes verbales de Joaquín. Volvió a España, donde vive hace unos buenos años y, pobre, cada vez que viene, se da de bruces con esta Argentina que no termina de arrancar. Que los cacerolazos del corralito, que los paros de los aviones, que las rutas cortadas...
Feliz viaje, felices sueños, feliz vida!

Y acá les dejamos el álbum de bautismo de Matilda, con los padrinos paco y Mavi y todos los Martinzález en patota.



Bautismo de Matilda

No hay caso

Estábamos felices de que Matilda adorara su mamadera. Pero eso fue la primera semana en la que retomé el trabajo. Después, la desconoció absolutamente. Ni con leche mía, ni con maternizada en polvo, ni fluida, nada. Probamos cuatro tipo de tetinas y nada. ¿El resultado? Voy volando a casa en horario de trabajo a darle la teta, pero una sola vez, por lo que muchas veces se saltea una mamada y me espera hasta que regreso. Por lo tanto, este mes no subió nada nada de peso. El doc dijo: "Hay que hacer cambios, así que vamos a darle una leche rica, nada de maternizada". Indicó la Nido común común con esencia de vainilla como endulzante. Todos esperanzados de que la gorda la iba a querer. Nada. Chupetea el chupete con unas ganas admirables, pero cuando se lo cambiás por la tetina, se queda con la boca abierta. Y al cuarto intento, escupe, llora, se enoja y no hay vuelta atrás. Ay chiquita, la que nos espera con vos, mamuna!

martes, abril 01, 2008

Matilda al agua

Adoro llevar a nadar a Matilda. Sí, nos metemos en el agua y ella disfruta, se relaja, canta, se ríe, se deja abrazar y besar con mucho ruido.
Entró a la pileta a los tres meses. Sí, así de chiquitita. No hubo una sola persona en los vestuarios a la que le pareciera que estaba bien. Todas opinaban, en contra, por supuesto: que la piel, que los ojos, que el frío, que qué dice el médico...
Con Joaquín nos metimos al agua a las 10 semanas. Los bebés tienen al menos hasta los seis meses el reflejo de apnea que conservan de la panza de la mamá. Y tampoco le arden los ojitos. Pero la verdad es que no quiero convencer a nadie: es un momento que a nosotros nos encanta. Y a veces estamos los cuatro en el agua. Y es un momento imperdible...

A ver si ahora funciona el video... (En Youtube no hubo caso, en este sitio no se ve tan bien, pero en fin...)



En la pileta

domingo, marzo 16, 2008

Yo la defiendo!

Taaaaaá, taaaaaaaá, taaaaaaaaá. Era Joaquín aplastando su mano contra la almohada, una y varias veces. En su mano esta Tigger, el tigrecito inocente de peluche en forma de sonajero que Matilda se devora con los ojos.
_¿Qué pasa Titín?, le pregunta el Ipe.
_Es que el tigre la quiere a atacar y yo la defiendo!
_¿A la Mati la quiere atacar?
_Síiiiiii, y un nene malo también, pero yo la protejo!!! Tengo una espada (que ve sólo él) y yo la defiendo.
...Sí, mi amor, qué lindo que es tu mundo...