Ayer tuve el honor de compartir un almuerzo con Guillermo Jaime Etcheverry, autor del libro "La tragedia educativa". Ddebo confesar que, al igual que otros colegas, salí muy movilizada. Todos sabemos de la crisis del sistema educativo, pero una exposición tan prolija y fundamentada, con argumentos contundentes, hace pensar sobre qué escuela tenemos y qué estamos haciendo para tener una escuela mejor.
Les dejo algunos conceptos:
El pacto fundacional de la escuela, aquello de que "la escuela está para enseñar", está roto. Hoy los padres están aliados a sus hijos en contra de la escuela. Antes se iba a ver qué hizo mi hijo en la escuela, ahora vamos a ver qué le hicieron a mi hijo. Se ve a la escuela como un sistema de opresión.
Estamos criando una generación panqueque. Hay tanta abundancia de información, que creemos saber de todo un poco. Pero la instantaneidad hace perder la profundidad del pensamiento.
El maestro hoy tiene mucha técnica educativa pero poco conocimiento. Se cuestiona la “instrumentalidad” del conocimiento, el “para qué me sirve”. No todo sirve en el momento, lo que uno es y sabe se pone de manifiesto en cada acto que realiza, en cada decisión que toma. El maestro no tiene confianza muchas veces de lo que está enseñando.
La fugacidad nos afecta. Todo cambia tan rápido que nos preguntamos, ¿para qué enseñarlo? Puede ser, pero la base de la estructura no cambia. La educación es una inversión a largo plazo.
El 75% de los padres cree que la escuela en Argentina está mal. El 75% de los padres, a su vez, está conforme con la escuela de sus hijos. Ergo, la mayoría cree que se salva y que el problema le toca a otros.
La escuela no está cumpliendo la función de ascenso social que supo cumplir. A la escuela se va a compartir con los pares, de igual a igual, el pobre con el pobre, el rico con el rico. Recién en la universidad pública hay diversidad y se iguala.
La sociedad ha perdido el valor del esfuerzo. Aprender requiere de un esfuerzo. Estamos ante una pedagogía “compasiva”, decimos “pobrecito, se quedó el fin de semana a estudiar”.
Los humanos nos comunicamos con palabras. Hay generaciones nuevas con las que no podemos establecer un diálogo porque no comparten un código común que es la lengua que se enseña en la escuela. En Buenos Aires hay 850 mil jóvenes menores de 25 años que no estudian no trabajan; no hacen nada.
Se puede hacer algo. Hay que entusiasmar a los niños, leerles. La lectura es imaginación. Es volar. Hay que fomentarles el placer de aprender algo.
El docente cobra hoy como una empleada doméstica. Somos una sociedad hipócrita. Decimos que valoramos la educación, pero ¿qué diríamos si nuestros hijos, a los 17 años, nos dicen que quieren ser maestros?
viernes, junio 12, 2009
lunes, junio 01, 2009
25 de mayo
Este post viene con una semana de atraso. Pero sirve para contarles que estamos muy contentos con la escuela de Joaquín. Fuimos toda la flia a nuestra PRIMERA fiestita del 25 de mayo, y nos pareció súper original: los chicos tenían que ir con alguien de la familia y todos pasábamos por diferentes postas. Así, había que bailar el candombe con instrumentos, carrera de embolsados, pasear con "caballitos", una zamba con aros en el piso, dibujar, recortar y pegar las manos nuestras en una bandera gigante, comer pan casero con dulce de leche....
Salimos encantados y, por supuesto, Matilda disfrutó como la número uno, jejee.
Este viernes tenemos que contarles un cuento a los chicos de la salita. Hace 10 días que venimos preparando vestuario y escenografía, porque claro, para hacerlos los artistas los dos somos mandados a hacer...
Salimos encantados y, por supuesto, Matilda disfrutó como la número uno, jejee.
Este viernes tenemos que contarles un cuento a los chicos de la salita. Hace 10 días que venimos preparando vestuario y escenografía, porque claro, para hacerlos los artistas los dos somos mandados a hacer...
Pregunta incómoda
-¿Cuándo te vas a morir mamá? Yo no quiero que te mueras. ¿Quién se va a morir primero?, nos interroga con esos ojitos brillosos, apostado en el medio de nuestra cama.
La pregunta inmoviliza, sorprende, duele. Te hace trastabillar por dentro, no sólo por la certeza de la muerte, sino por el temor de que nos lleve demasiado temprano, que queden desprotegidos, que no los podamos disfrutar.
Rápido ahuyento los fantasmas. "Nooooo, falta muchísimo para eso, vos no te preocupes, que vamos a ser muy muy viejitos cuando eso pase".
Asunto cerrado. Igual, duele la pregunta, no?
La pregunta inmoviliza, sorprende, duele. Te hace trastabillar por dentro, no sólo por la certeza de la muerte, sino por el temor de que nos lleve demasiado temprano, que queden desprotegidos, que no los podamos disfrutar.
Rápido ahuyento los fantasmas. "Nooooo, falta muchísimo para eso, vos no te preocupes, que vamos a ser muy muy viejitos cuando eso pase".
Asunto cerrado. Igual, duele la pregunta, no?
martes, mayo 19, 2009
Mei, Horton y Matilda

De todas las películas que Joaquín tiene (no hay cable en casa), hay dos que a Matilda la atrapan: Mi vecino Totoro y Horton y el mundo de los quién.
Es un espectáculo verla: se las devora, se ríe al compás del personaje, se enoja cuando llegan los títulos del final y corre la cabeza para seguir mirando si vos te parás al frente de la tele. Da tanta cosita verla absorta que el pediatra me tuvo que tranquilizar. "Es como escuchar un cuento cientos de veces, no les hace mal ni crea dependencia", alivió.
Totoro es la historia de una especie de "cuidador" invisible del bosque que nadie ve, excepto dos hermanitas que tienen la mamá internada en un hospital y que viven con el papá. Mei, la más chiquita, es igual a Matilda.
Y Hortos es un canto a la imaginación, al dejarse llevar, al soñar, al pensar que no somos los únicos y que las utopías existen en la medida en que creemos en ellas.

Todos en casa llevamos vista, fácil, arriba de las 200 veces cada una. Las recomiendo, son bellísimas.
lunes, mayo 11, 2009
Maia
Las amistades que nos acompañan desde hace años se reconvierten con los hijos. Incorporamos en nuestras conversaciones el tipo de caca que hace, o la cantidad de dientes que tienen al llegar al año. Pero hay algo más trascendente, que te hace temblar el alma cuando ves que tu hijo/a comparte juegos y charlas con el hijo/a de tus amigos. Es ver perpetuar este lazo tan conmovedor que nos distingue como humanos.
Estos días llegó Marcela a Córdoba desde Italia. Con su Massimo y su Maia, tres meses menos que mi Matilda. Y si bien a esta edad cada una hace la suya, verlas así, tan parecidas, tan "futuras amigas" me emocionó mucho. Esos "compartires" son los que más pesan en la distancia...
Estos días llegó Marcela a Córdoba desde Italia. Con su Massimo y su Maia, tres meses menos que mi Matilda. Y si bien a esta edad cada una hace la suya, verlas así, tan parecidas, tan "futuras amigas" me emocionó mucho. Esos "compartires" son los que más pesan en la distancia...
miércoles, mayo 06, 2009
Si hay crisis, que no se note...
Hace días también que quería contar que, pese a la veda y la crisis, los aeropuertos se siguen usando por acá. Y vaya si no.
Los abuelos partieron a Madrid para visitar a Paco, Marta y Sofía; mi amiga Laura y Lucas se fueron a las "Uropas" la semana pasada y como nosotros no podemos ir para esos lares, como para consolarnos, mi amiga Marce -con Massimo y Maia- llegan mañana de Italia para Córdoba. ¿Qué tal?
Los abuelos partieron a Madrid para visitar a Paco, Marta y Sofía; mi amiga Laura y Lucas se fueron a las "Uropas" la semana pasada y como nosotros no podemos ir para esos lares, como para consolarnos, mi amiga Marce -con Massimo y Maia- llegan mañana de Italia para Córdoba. ¿Qué tal?
martes, mayo 05, 2009
Lectorcitos
Uy, hace rato que quiero escribir y siempre, por H o por B, se me pasa. El fin de semana estuvimos en las montañas y Joaquín y Matilda se engancharon con unos libros de cuento (de la colección Federico crece, por si alguna los conoce). Lo curioso es que él se "leyó" todos los cuentos en voz alta, gesticulando y con las voces que les ponemos nosotros, anticipando la lectura. Matilda, fascinada copiando todo lo que hace su hermano.
| De Lectores |
lunes, abril 20, 2009
Bienvenidos a nuestra plaza!!!
Hola gente!!! Este sábado arrancamos con un proyecto que hace tiempo me daba vueltas en la cabeza. Son encuentros en la plaza del barrio. Invitamos a los chicos de la zona a hacer una actividad. Este sábado arrancamos con dibujos, y se engancharon un montón, pese a que casi nadie sabía de esto.
A mi hermana, como siempre, le encantó la idea y estuvo ahí; y sé que estará las próximas... porque la idea es hacerlos regularmente, para enseñarle a los chicos a querer y cuidar nuestra plaza. Yo ya me imagino un montón de cosas, aunque el sueño final es poder juntar plata para sumar más juegos.
Con algo arrancamos.... y de paso, estrenamos un nuevo blog. Lo pueden ver acá:
http://nuestraplaza.blogspot.com/
A mi hermana, como siempre, le encantó la idea y estuvo ahí; y sé que estará las próximas... porque la idea es hacerlos regularmente, para enseñarle a los chicos a querer y cuidar nuestra plaza. Yo ya me imagino un montón de cosas, aunque el sueño final es poder juntar plata para sumar más juegos.
Con algo arrancamos.... y de paso, estrenamos un nuevo blog. Lo pueden ver acá:
http://nuestraplaza.blogspot.com/
domingo, abril 12, 2009
Mala persona
Nos fuimos el finde a Traslasierra. Días pintados, de postal, con un sol que nos dio hasta para tirarnos a la pileta (con un poco de coraje, claro), pero nadie diría que en este otoño todavía tengamos 35°. El sábado a la mañana salimos de "investigadores", como decimos con Joaquín cuando nos vamos a recorrer lugares nuevos y tuvimos la ocasión de sorprendernos ante lo miserable que pueden ser algunas personas.
Después de tirar barquitos de hojas secas en una acequia, teníamos que cruzar un arroyo pequeño. Yo cruzo el puentecito y él, que iba en la bici, cruza por el vado. De frente venían dos mujeres con un cocker, el perro se detiene a tomar agua y cuando Joaquín pasa, le muerde la pierna. El gritó y empezó a llorar, yo lo agarro, le miro la pierna y lo empiezo a mojar con agua. Una de las mujeres, que era la dueña del perro, siguió caminando como si no pasara nada. Yo le grito "señora, su perro mordió a mi hijo" y ni se inmutó. Siguió sin darse vuelta!!
Yo dudaba entre correrla a cascotazos o consolar a Joaquín.
Entonces me la agarré con la segunda mujer que había quedado de este lado del arroyo. Le pregunto si sabía adónde vivía. "Es mi patrona", me dice. Para qué...
"Ahhh, qué buena gente, ni siquiera se detiene a pedir disculpas, ni nada.... bla bla bla", me descargué.
Confieso que no pasé a mayores porque no le salía sangre, era un buen moretón y la marca del diente, pero no había desgarro la piel.
La cuestión es que la mujer me dijo que siempre era así la señora, que resulta ser que es doctora, de apellido Aguilar, partera (qué humana para esa profesión), y que atiende en la ciudad de Córdoba, de donde somos nosotros.
"Disculpe señora, usted no tiene nada que ver, es buena gente", le dije cuando nos fuimos a la señora, una lugareña que tuvo la gentileza de quedarse.
Esas cosas pueden pasar, pero no hay excusa como para no detenerse a ver qué es lo que le había pasado a una criatura. "¿Por qué me mordió el perro?", decía Joaquín. "Es que algunos son tan malos perros como sus dueños, que son malas personas". Le quedaba demasiado grande ese lugar, tan lleno de paz, a esta tal señora Aguilar. En algún momento se lo voy a decir.
Después de tirar barquitos de hojas secas en una acequia, teníamos que cruzar un arroyo pequeño. Yo cruzo el puentecito y él, que iba en la bici, cruza por el vado. De frente venían dos mujeres con un cocker, el perro se detiene a tomar agua y cuando Joaquín pasa, le muerde la pierna. El gritó y empezó a llorar, yo lo agarro, le miro la pierna y lo empiezo a mojar con agua. Una de las mujeres, que era la dueña del perro, siguió caminando como si no pasara nada. Yo le grito "señora, su perro mordió a mi hijo" y ni se inmutó. Siguió sin darse vuelta!!
Yo dudaba entre correrla a cascotazos o consolar a Joaquín.
Entonces me la agarré con la segunda mujer que había quedado de este lado del arroyo. Le pregunto si sabía adónde vivía. "Es mi patrona", me dice. Para qué...
"Ahhh, qué buena gente, ni siquiera se detiene a pedir disculpas, ni nada.... bla bla bla", me descargué.
Confieso que no pasé a mayores porque no le salía sangre, era un buen moretón y la marca del diente, pero no había desgarro la piel.
La cuestión es que la mujer me dijo que siempre era así la señora, que resulta ser que es doctora, de apellido Aguilar, partera (qué humana para esa profesión), y que atiende en la ciudad de Córdoba, de donde somos nosotros.
"Disculpe señora, usted no tiene nada que ver, es buena gente", le dije cuando nos fuimos a la señora, una lugareña que tuvo la gentileza de quedarse.
Esas cosas pueden pasar, pero no hay excusa como para no detenerse a ver qué es lo que le había pasado a una criatura. "¿Por qué me mordió el perro?", decía Joaquín. "Es que algunos son tan malos perros como sus dueños, que son malas personas". Le quedaba demasiado grande ese lugar, tan lleno de paz, a esta tal señora Aguilar. En algún momento se lo voy a decir.
miércoles, abril 08, 2009
Pensar la infancia
El doc de los chicos, Enrique Orschanski, presentó su primer libro: Pensar la infancia.
Bello, original, con un poco de letra de padre, de pediatra, de ciudadano, de hombre. Fue en el cabildo histórico de la ciudad, en una noche hermosa con mucha gente linda. Fuimos todos y Joaquín no le perdió pisada a "su" doc.
Tuve el honor de ser una de las presentadoras, junto a dos grandes (Daniel Quiroga y Liliana González), y la verdad es que me emocionó mucho la distinción y el hecho de poder gritar a los cuatro vientos que paremos, que escuchemos, que disfrutemos, que no aceleremos, que no les robemos tiempo al juego, que no los estresemos, que no les marquemos anticipadamente el pulso de adultos, que le demos más barro y menos teclados.
Tuve la certeza de que muchos compartían este grito. Y que está bueno que pensemos la infancia.
martes, marzo 31, 2009
¡Descubrimiento!
Por una vez (al menos una!!!!) no voy a hablar de Joaquín ni de Matilda.
Es que descubrí un sitio en el que pueden escuchar un montón de FM temáticas, como tangos, jazz, gospel, chillout, blend, lounge, flog y un montón de varios más que no tengo idea.
Es http://www.la100.com.ar
Capaz que todos ustedes ya lo conocen y yo llego tarde, pese a que donde también trabajo se escucha por ahíl. Pero bué, no importa, ando maravillada con "Sabineando", 24 horas de Joaquín Sabina.
Es que descubrí un sitio en el que pueden escuchar un montón de FM temáticas, como tangos, jazz, gospel, chillout, blend, lounge, flog y un montón de varios más que no tengo idea.
Es http://www.la100.com.ar
Capaz que todos ustedes ya lo conocen y yo llego tarde, pese a que donde también trabajo se escucha por ahíl. Pero bué, no importa, ando maravillada con "Sabineando", 24 horas de Joaquín Sabina.
jueves, marzo 26, 2009
Cumples al galope
Hace rato que quiero escribir este post. De antemano, pido disculpas si ofendo a alguna por lo que voy a decir.
Detesto los cumpleaños que se festejan en las salones infantiles, esos que duran tres horas; a veces menos, y en el que los chicos están 15 minutos en el pelotero, 15 pateando al arco, 15 en el boliche, 15 maquillándose, después rápido a comer los pebetes, ahora a ver los títeres, ahora el copo de azúcar, y hagan una fila o se quedan sin nada, y dale no te demores, y no te quedes mirando eso, y vamos ahora afuera, arriba, abajo, adelante. Vamos que se pasa el tiempo. Ahora la torta, bien, cantemos, ahora vamos ya a romper la piñata mientras la mami corta la torta, volvamos, ahora coman la torta que viene la sorpresita y ya los vienen a buscar.
Guau.
¿Qué hacíamos nosotros de chicos en los cumples, cuando no existían salones ni animadores a domicilio? ¿Cómo nos entreteníamos?
¿Por qué esos juegos tan direccionados, tan estructurados, tan corriendo con el reloj apurando a chicos que lo único que deberían estar haciendo es jugar? Jugar, con menos reglas, con menos cosas, con menos consumo, con más tierra.
¿Cómo la maestra va a poder entretener 40 minutos a los chicos en una clase cuando en los salones los veletean en ese tiempo por cuatro cosas sucesivas, quizá sin disfrutar ninguna a fondo? Si supervisamos tanto, si programamos todo, si pretendemos no dejar que nada escape el control, tarde o temprano tendremos que pagar los costos.
Les estamos “robando la infancia”, como diría Carl Honoré, haciéndolos vivir un ritmo adulto cuando apenas tienen cinco o seis años. ¿Qué tendremos que mostrarles para que se sorprendan y se maravillen y disfruten cuando tengan 10 ó 15 años?
Les recomiendo este artículo. Es para imprimir y leer muy despacio, varias veces, muchos papis.
Detesto los cumpleaños que se festejan en las salones infantiles, esos que duran tres horas; a veces menos, y en el que los chicos están 15 minutos en el pelotero, 15 pateando al arco, 15 en el boliche, 15 maquillándose, después rápido a comer los pebetes, ahora a ver los títeres, ahora el copo de azúcar, y hagan una fila o se quedan sin nada, y dale no te demores, y no te quedes mirando eso, y vamos ahora afuera, arriba, abajo, adelante. Vamos que se pasa el tiempo. Ahora la torta, bien, cantemos, ahora vamos ya a romper la piñata mientras la mami corta la torta, volvamos, ahora coman la torta que viene la sorpresita y ya los vienen a buscar.
Guau.
¿Qué hacíamos nosotros de chicos en los cumples, cuando no existían salones ni animadores a domicilio? ¿Cómo nos entreteníamos?
¿Por qué esos juegos tan direccionados, tan estructurados, tan corriendo con el reloj apurando a chicos que lo único que deberían estar haciendo es jugar? Jugar, con menos reglas, con menos cosas, con menos consumo, con más tierra.
¿Cómo la maestra va a poder entretener 40 minutos a los chicos en una clase cuando en los salones los veletean en ese tiempo por cuatro cosas sucesivas, quizá sin disfrutar ninguna a fondo? Si supervisamos tanto, si programamos todo, si pretendemos no dejar que nada escape el control, tarde o temprano tendremos que pagar los costos.
Les estamos “robando la infancia”, como diría Carl Honoré, haciéndolos vivir un ritmo adulto cuando apenas tienen cinco o seis años. ¿Qué tendremos que mostrarles para que se sorprendan y se maravillen y disfruten cuando tengan 10 ó 15 años?
Les recomiendo este artículo. Es para imprimir y leer muy despacio, varias veces, muchos papis.
martes, marzo 24, 2009
Les cuento...
... que la seño hizo los deberes y mandó ayer en el cuaderno el listado de cosas que se pueden llevar, sugeridas por día. Ahí hay torta, alfajores de maicena, pizza, gelatina, barras de cereal, ensalada de frutas, vainillas, sandwich de jamón y queso, empanaditas saladas o de membrillo y varias cosas más.
Y mandó una lista corregida de los merenderos, porque en la primera se había olvidado de los feriados. Conclusión: apurada al cuete.
Y mandó una lista corregida de los merenderos, porque en la primera se había olvidado de los feriados. Conclusión: apurada al cuete.
miércoles, marzo 18, 2009
De hoy para mañana
Anoche era un día atípico, porque se celebraba el aniversario de la empresa en la que trabajo y había una ceremonia a las 22. Logro salir antes, me voy a la peluquería (porque me tocaba conducir la ceremonia) y cuando llego a casa para cambiarme reviso la mochila de Joaquín.
Había una nota de la seño diciendo que se ponía en marcha la merienda nutritiva con un listado de los 26 chicos de la salita y la fecha en la que le tocaba a cada uno llevar la merienda. ¿Cuándo? Hoy. ¿El primero de la lista? ¡Joaquín!
Anoche volvía a la 1 y los miércoles entro a trabajar a las 10. ¿Cuándo hacía algo?
La idea está buena: cada chico lleva lo mismo para toda su salita y así todos comen fruta, yogures, cereales y cosas sanas. Después no lleva nada hasta dentro de 25 días, cuando empieza de nuevo la ronda.
Me sobrepuse al apurón y me levanté muy muy temprano a adelantar trabajo. A las 7 apareció Joaquín e hicimos las consabidas galletitas con formitas, esta vez con agregado de avena. Quedaron relindas y él se fue feliz con su caja de autitos, patos, flores y corazones caseros.
Pero seño, ¿no podía darnos un poco más de margen? Mi mamá me retó y me dijo que siempre será así. Yo me resisto. Las mamis en este siglo trabajamos y si se puede planificar, ¿van a insistir en volvernos locas?
Ahhh, me olvidaba: abajo la notita decía que nos contactemos con las otras mamás para "no repetir". Pero nunca nadie me mandó un solo teléfono de las otras mamás.
Había una nota de la seño diciendo que se ponía en marcha la merienda nutritiva con un listado de los 26 chicos de la salita y la fecha en la que le tocaba a cada uno llevar la merienda. ¿Cuándo? Hoy. ¿El primero de la lista? ¡Joaquín!
Anoche volvía a la 1 y los miércoles entro a trabajar a las 10. ¿Cuándo hacía algo?
La idea está buena: cada chico lleva lo mismo para toda su salita y así todos comen fruta, yogures, cereales y cosas sanas. Después no lleva nada hasta dentro de 25 días, cuando empieza de nuevo la ronda.
Me sobrepuse al apurón y me levanté muy muy temprano a adelantar trabajo. A las 7 apareció Joaquín e hicimos las consabidas galletitas con formitas, esta vez con agregado de avena. Quedaron relindas y él se fue feliz con su caja de autitos, patos, flores y corazones caseros.
Pero seño, ¿no podía darnos un poco más de margen? Mi mamá me retó y me dijo que siempre será así. Yo me resisto. Las mamis en este siglo trabajamos y si se puede planificar, ¿van a insistir en volvernos locas?
Ahhh, me olvidaba: abajo la notita decía que nos contactemos con las otras mamás para "no repetir". Pero nunca nadie me mandó un solo teléfono de las otras mamás.
martes, marzo 10, 2009
77 centímetros de luz

Creo que he dicho varias veces que Matilda es un sol. Ahora dice algo que pretende ser “güisqui!!!!” cuando le sacamos una foto, y entonces ella se ríe a boca completa y te muestra esos dos dientes enormes y bien separados de arriba que te dan ganas de morderle un cachete.
Me doy cuenta que mi hijita ya no es bebé, fundamentalmente porque no la tratamos como tal. Yo le hablo como a Joaquín, los incluyo a ambos en las conversaciones y en lo que vamos a hacer en el día.
Ella va y viene por la casa, juega con lo que se le ocurre, se “sirve” una película en DVD del cajón y viene a pedirte que se la pongas, acomoda los autos como hace Joaquín, escucha el timbre y dice algo así como “ahivaaaaaaa” y está obsesionada con calzarse cualquier ojota o zapatilla que encuentre a la deriva. Y si no, las busca y va dejando el tendal. Hasta intenta hacer la tumbacarnera como el hermano. Boca abajo espera que la empujen, aunque el otro día lo logró solita y casi me muero. Los dos cenan temprano, pero casi a la medianoche, cuando yo llego de trabajar, vuelve a cenar. No picotear: CENAR. Otra vez, como Dios manda.
Hoy la llevé al control con el doc y dice que está perfecto. “No hay problema”, calmó.
Igual sigue gurrumina: 9,650 kilos para 15 meses y medio.
La cuestión es que este solcito de 77 centímetros lleno de rulos que la asemejan a una mafaldita de Quino nos sigue haciendo brillar los ojitos.
jueves, marzo 05, 2009
Salita de 4
Y empezó la escuela… Entró como si toda la vida hubiera conocido el cole y a la seño, y era su primera vez. Por las dudas, habíamos evitado en casa crear demasiada expectativa: no sé, me imaginé que se le podía hacer un nudo en la panza y decir que no. El año pasado, dos por tres pedía no ir a la guardería… Igual preparamos juntos la mochila, el uniforme, el pintorcito y la merienda.
Ya está escolarizado. Sacaba la cuenta y le esperan dos años de jardín, seis de primaria, seis de secundaria y al menos cinco de universidad. Una vida entera. Le llevará lo que a mí ya me insumió el 65% de mi vida… Demasiado, no?.
Pero lo que más me movilizó es pensar en que se nos acabó la exclusividad, la intimidad, el nido; no sé cómo llamarlo.
Es que hasta ahora, Joaquín se conecta básicamente con su familia. Incluso somos testigos de los juegos con amigos, sabemos qué mira en la tele, escuchamos sus conversaciones porque estamos ahí. O mejor dicho, él no se va.
Ahora no. Interactuará con una seño a la que le podrá contar cosas que nunca sabremos, conversará e imaginará juegos que no podremos ver.
Eso es crecer. Me da un poco de miedo, porque buena parte de la persona que será en el futuro dependerá de cuán sinceras, profundas y fundamentalmente sanas sean las relaciones que mantenga desde ahora. Ojalá que tenga buenos amigos y buenos maestros, que lo quieran y que él los quiera como nosotros soñamos.
Que no sufra ni haga sufrir. Que llore por cosas que realmente valgan la pena y que yo pueda estar, enterarme, saber. Al menos para abrazarlo.
Mi hijito crece. Me siento como una gallina que tiene que levantar el ala y dejar que vuele. Aunque sea unas horas.
Ya está escolarizado. Sacaba la cuenta y le esperan dos años de jardín, seis de primaria, seis de secundaria y al menos cinco de universidad. Una vida entera. Le llevará lo que a mí ya me insumió el 65% de mi vida… Demasiado, no?.
Pero lo que más me movilizó es pensar en que se nos acabó la exclusividad, la intimidad, el nido; no sé cómo llamarlo.
Es que hasta ahora, Joaquín se conecta básicamente con su familia. Incluso somos testigos de los juegos con amigos, sabemos qué mira en la tele, escuchamos sus conversaciones porque estamos ahí. O mejor dicho, él no se va.
Ahora no. Interactuará con una seño a la que le podrá contar cosas que nunca sabremos, conversará e imaginará juegos que no podremos ver.
Eso es crecer. Me da un poco de miedo, porque buena parte de la persona que será en el futuro dependerá de cuán sinceras, profundas y fundamentalmente sanas sean las relaciones que mantenga desde ahora. Ojalá que tenga buenos amigos y buenos maestros, que lo quieran y que él los quiera como nosotros soñamos.
Que no sufra ni haga sufrir. Que llore por cosas que realmente valgan la pena y que yo pueda estar, enterarme, saber. Al menos para abrazarlo.
Mi hijito crece. Me siento como una gallina que tiene que levantar el ala y dejar que vuele. Aunque sea unas horas.
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| Salita de 4 |
miércoles, marzo 04, 2009
Cómo pásar 13 horas en auto con los chicos
La verdad es que las 13 horas de viaje al mar con los niños fueron mejor de lo esperado. Salimos a las 4 de la mañana y los chicos durmieron hasta las 10 (los hizo "aguantar" hasta tarde a la noche), con lo cual fue un tramo muy importante "en silencio", tomando mates y viajando yo adelante!!!
Después me pasé atrás y abrí la cajita feliz: en una bolsa tenía juguetes, papeles, libros, cartas, tijerita, revistas e hilo, que jamás pensé que fera tan maravilloso. Até uno de punta a punta en el auto y le colgué bombuchas. Las reventaron, después colgamos algunos globos, después pedazos de revistas (personas) e inventamos un cuento con las cosas que Joaquin iba recortando (después el juego fue despedazarlas, jejeje). Atamos globos sueltos al hilo, lo enredamos y demás.
Por supuesto, hubo algunas golosinas, pero la campeona fue Matilda que eso no come e igual se la aguantó. Eso sí, tuve que hacerle bastante upa, claro que atrás.
En cambio Joaquín viajó siempre con su cinturón de seguridad, algo no fácil con los chicos.
Ahhhh... y jugamos mucho al veo veo, al "yo digo" y había que nombrar animales o colores y después nos inventamos un juego propio: decir una frase de una película (por ejemplo, la clásica "al infinito y más allá!!!") y adivinar de qué peli es y quién la dice. Nos quedamos asombrados, porque Joaquín se enganchó de 10!!!
Hicimos una parada a almorzar, en una estación donde había juegos y eso los despejó. A la tarde se durmieron otro ratito (milagrooooo!) y llegamos a las 18.30!!!

Esta es una foto de cuando faltaban apenas 2 horas para volver a casa (la vuelta siempre es más larga que la ida, no?)
Después me pasé atrás y abrí la cajita feliz: en una bolsa tenía juguetes, papeles, libros, cartas, tijerita, revistas e hilo, que jamás pensé que fera tan maravilloso. Até uno de punta a punta en el auto y le colgué bombuchas. Las reventaron, después colgamos algunos globos, después pedazos de revistas (personas) e inventamos un cuento con las cosas que Joaquin iba recortando (después el juego fue despedazarlas, jejeje). Atamos globos sueltos al hilo, lo enredamos y demás.
Por supuesto, hubo algunas golosinas, pero la campeona fue Matilda que eso no come e igual se la aguantó. Eso sí, tuve que hacerle bastante upa, claro que atrás.
En cambio Joaquín viajó siempre con su cinturón de seguridad, algo no fácil con los chicos.
Ahhhh... y jugamos mucho al veo veo, al "yo digo" y había que nombrar animales o colores y después nos inventamos un juego propio: decir una frase de una película (por ejemplo, la clásica "al infinito y más allá!!!") y adivinar de qué peli es y quién la dice. Nos quedamos asombrados, porque Joaquín se enganchó de 10!!!
Hicimos una parada a almorzar, en una estación donde había juegos y eso los despejó. A la tarde se durmieron otro ratito (milagrooooo!) y llegamos a las 18.30!!!
Esta es una foto de cuando faltaban apenas 2 horas para volver a casa (la vuelta siempre es más larga que la ida, no?)
lunes, marzo 02, 2009
ex-ce-len-te!!!
Y volvimos. Pasamos unas vacaciones fantásticas, estuvimos 19 de los 21 días afuera! Nos tocó mucho mucho sol en el mar y después en las montañas.
Batí mi propia meta y leí dos libros!!!!
Nada de noticias, muchos pozos en la arena, mucha fiaca a la mañana, muchos mimos entre todos, mucho mate en la pileta. Nada de diarios ni de reloj.
Pasamos la prueba de un viaje de 13 horas en auto. Los chicos se portaron excelente, tanto que volvimos diciendo ¿y otro porqué no?... jjejejee, pero habrá que seguir participando!!!!!
Batí mi propia meta y leí dos libros!!!!
Nada de noticias, muchos pozos en la arena, mucha fiaca a la mañana, muchos mimos entre todos, mucho mate en la pileta. Nada de diarios ni de reloj.
Pasamos la prueba de un viaje de 13 horas en auto. Los chicos se portaron excelente, tanto que volvimos diciendo ¿y otro porqué no?... jjejejee, pero habrá que seguir participando!!!!!
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| Vacaciones 2009 |
miércoles, febrero 04, 2009
Nos vamos!!!

Vamos contando los días. Nos quedan tres. El sábado nos vamos al mar!!!!! Primer viaje de a cuatro, primer viaje tan largo. Mucho trabajo, pero igual me las arreglo para ir pensando a qué vamos a jugar 11 ó 12 horas adentro del auto.
Joaquín hace la lista de las cosas que va a llevar a la playa y la Mati lo persigue jugando con los autos. La princesa está hecha una boy total.
Acabo de comprarme un libro para las vacaciones: "Los hombres que no amaban a las mujeres", me lo recomendaron un montón. De ficción, con absolutamente nada de economía, bien novela. A lo mejor pretendo demasiado leerlo completo, pero algo será algo. Encima es una trilogía!
Igual, tenemos pensado hacernos muchos mimos, enterrarnos cuerpo enterno en la arena y jugar a atrapar las olas.
martes, febrero 03, 2009
Visitas madrileñas
La semana pasada llegaron los viajeros desde Madrid. Conocimos a Sofía, de cuatro meses, un deleite de gorjeos y sonrisas. Quedó totalmente enamorada de la cuna de la primita y de los animalitos con los que también habla Matilda.
Lástima que el tiempo siempre es poco y el padrino en poquitos días se va.
jueves, enero 29, 2009
Sofía de los Milagros
Solamente 14 veces se había realizado en el mundo un trasplante a una mujer embarazada. Apenas cuatro habían podido sobrevivir.
Pero Martha y Sofía lo lograron. A Martha le agarró en diciembre una hepatitis fulminante que la dejó al borde de la muerte. El 14 de diciembre entró en emergencia nacional y tres días después, justo el día de su cumpleaños, llegó el hígado de reemplazo. Se lo transplantaron con su beba en la panza.
A las tres semanas, los médicos decidieron que era mejor que Sofía naciera. Y con apenas 850 gramos, las dos se conocieron.
En la radio esta mañana hablamos con Martha. Yo me hubiera quedado horas charlando, pero no podía pronunciar palabra.
Ella contaba que cuando se despertó de la operación, creía que su bebé no estaba más con ella. Y cuando le dijeron que todo había salido bien, la llamaron Sofía de los Milagros. Una historia hermosa, de esas que conmueven el alma.
Ver más acá.
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1094486
miércoles, enero 21, 2009
Lost-tatines!!
Es cierto, somos fans de Lost en casa (hoy empieza en EEUU la penúltima temporada, al fin!) al igual que de Prison Break, Damage y Amas de casa desesperadas, entre otras menores.
Pero lo que verdaderamente están perdidos son los alfajores Tatines blancos, no los consigo por ninguna parte!!!! Ocasionalmente encuentro los negros en algún súper, pero de los blancos, ésos que les encantan a Titín, ni noticias!!!!!
¿Cómo puede ser?
martes, enero 13, 2009
Y un día lo logramos!!!!
Sí, sí, sí!!!! A los 13 meses y 13 días, nuestro solcito descubrió que la vida a 70 centímetros de altura tiene otra dimensión. ¡Y arrancamos! Ahora no hay quién la convenza de bajarse. Toto un logro de equipo, de ella a la cabeza (por supuesto) y de todos nosotros que acumulamos horas y horas cola al piso, brazos tendidos y patas abiertas repitiendo: vení, vení, vení!
jueves, enero 08, 2009
¿Me comprás?
Cada tanto me agarra la histeria de que hay muchas cosas en casa. Juguetes, autos, ropa. Empiezo a meter todo en una caja, con el consentimiento (a veces...) de Felipe y Joaquín. Para Navidad preparamos una bolsa para una familia del Chaco con la que tenemos contacto. Joaquín (y también Matilda) eligieron algunos de sus juguetes lindos para esos chicos.
Queremos que sean generosos, aunque reconozco que muchas cosas de las que Laura Gutman (y encontré en el blog de Turca) dice acá abajo yo las hago: caramelos en el pediatra para que se quede quieto o chicles en esos lugares donde hay que esperar mucho.
Trato de inventar juegos e historias locas, pero a veces cedo y siempre que vamos al súper Joaquín se vuelve con un hot whell. Siempre le digo que no me gusta la palabra "compráme", pero claro, no siempre puedo decir que no. En casa no hay TV por cable por elección: creemos que la publicidad de los juguetes en los que encima viene todo hecho les termina quemando la cabeza a los pobres chicos.
Es largo, pero vale mucho la pena:
Comprar en lugar de vincularse
No es fácil vincularnos y permanecer muchas horas a solas con los niños pequeños. Por eso solemos convertir los momentos de “estar juntos” en momentos de “consumo” compartido. La “compra” del producto que sea opera como mediador en la relación entre los niños y nosotros. El objeto mediador puede ser la televisión, el ordenador, los jueguitos electrónicos, salir de compras a la juguetería, al pelotero, al centro comercial o a lo sumo ir a ver un espectáculo (que pueden ser maravillosos y necesarios en sí mismos). Pero conviene reflexionar sobre cómo los adultos utilizamos los elementos de consumo social para paliar la dificultad que supone la relación con el niño, es decir la permanencia, la mirada, el juego y la disponibilidad emocional.
Cuando un niño nos pide tiempo para jugar, o mirada para que nos extasiemos por un descubrimiento en su exploración cotidiana, cuando nos solicita presencia para permanecer a su lado o que nos detengamos un instante para que pueda recoger una piedra del suelo; solemos responder ofreciendo una golosina, una promesa o un juguete porque estamos apurados. El niño poco a poco va aprendiendo a satisfacer sus necesidades de contacto a través de objetos, y muchas veces a través de alimentos con azúcar. Todos los adultos sabemos que mientras un niño come algo dulce, no molesta. Y también sabemos que en la medida en que esté hechizado por la televisión, tampoco molesta. Si aprende a jugar con el ordenador, molesta menos aún. Y si necesitamos salir a la calle en su compañía, en la medida que le compremos algo, lo que sea, estará tranquilo y nos permitirá terminar con nuestros trámites personales mientras dura la fugaz alegría por el juguete nuevo.
Los niños aprenden que es más fácil obtener un objeto o algo para comer (generalmente muy dulce o muy salado) y de ese modo desplazan sus necesidades de contacto y diálogo hacia la incorporación de sustancias que “llenan” al instante. Tienen la falsa sensación de quedar satisfechos, aunque esa satisfacción dura lo que dura un chocolate. Es decir, muy poco tiempo. Por eso los niños volverán a pedir –o a molestar a ojos de los adultos- y en el mejor de los casos volverán a recibir algo que se compra, con la debida descalificación de sus padres por ser demasiado pedigüeños o faltos de límites. Es un modelo que repiten hasta el hartazgo, porque funciona: creen que necesitan estímulo permanente, consumo permanente y rápida satisfacción.
A esta altura, los niños han olvidado qué era lo que estaban necesitando verdaderamente de sus padres. Ya no recuerdan que querían cariño, ni atención, ni mimos, ni palabras amorosas. Ya no registran que era “eso” lo que estaban necesitando.
Nosotros los padres también consumimos para calmar nuestra ansiedad y nuestra perplejidad al no saber qué hacer con un niño pequeño en casa. La cuestión es que nos vinculamos con el niño sólo en la medida en que hay algo para hacer, y si es posible, algo para comprar o comer. Y si el niño puede hacer “eso” solo, sin necesidad de nuestra presencia, mejor aún. Sólo basta mirarnos unos a otros un domingo en un centro comercial cualquiera, en cualquier ciudad globalizada.
Esta dinámica de satisfacción inmediata a falta de presencia afectiva, somete a los niños a una vorágine de actividades, corridas, horarios superpuestos y estrés, que nos deja a todos aún más solos. No nos damos la oportunidad de aprender a dialogar, nos olvidamos de los tiempos internos y pasamos por alto nuestro sutil compás biológico.
¿Qué podemos hacer? Pues bien, podemos buscar buena compañía para permanecer con los niños en casa, sin tanto ruido ni tanto estímulo. Amparadas por otros adultos, es posible permanecer más tiempo en el cuarto de los niños, simplemente observándolos. No es imprescindible jugar con ellos, si no sabemos hacerlo o si nos resulta aburrido. Pero si no logran ser creativos aprovechando nuestra presencia, basta con acercarles una propuesta, unos lápices de colores, una invitación a cocinar juntos, o a revolver las fotos del pasado. En fin, siempre hay algo sencillo para proponer, ya que “eso” que haremos será la herramienta para alimentar el vínculo. Y los niños generalmente aceptan gustosos.
Cuando estamos en la calle con los niños, podemos “desacelerar” y darnos cuenta que no pasa nada si tardamos más tiempo en realizar las compras o los trámites. Porque de ese modo cada salida puede convertirse en un paseo para los niños y en un momento pleno y feliz para nosotros. Si somos capaces de detenernos ante una vidriera que les llama la atención, si una persona los saluda y nos otorgamos el tiempo de sonreírle o bien si nos sentamos un ratito en la vereda porque sí, porque pasó una hormiga, algo habrá cambiado en la vivencia interna de los niños. Esos cinco minutos de atención significan para nuestros hijos que ellos nos importan, que el tiempo está a favor nuestro y que la vida es bella desde el lugar donde ellos la miran. Estamos diciéndoles que nada nos importa más en este mundo que mirarlos, que deleitarnos con la vitalidad y la alegría que despliegan y que los amamos con todo nuestro corazón.
Toda la dedicación y el tiempo disponible que no reciban de nosotros, los obligará a llenarse de sustitutos, y luego creerán que sin esas sustancias o esos objetos no pueden vivir. La realidad es que no podemos vivir sin amor. Todo lo demás, importa poco.
Laura Gutman
Queremos que sean generosos, aunque reconozco que muchas cosas de las que Laura Gutman (y encontré en el blog de Turca) dice acá abajo yo las hago: caramelos en el pediatra para que se quede quieto o chicles en esos lugares donde hay que esperar mucho.
Trato de inventar juegos e historias locas, pero a veces cedo y siempre que vamos al súper Joaquín se vuelve con un hot whell. Siempre le digo que no me gusta la palabra "compráme", pero claro, no siempre puedo decir que no. En casa no hay TV por cable por elección: creemos que la publicidad de los juguetes en los que encima viene todo hecho les termina quemando la cabeza a los pobres chicos.
Es largo, pero vale mucho la pena:
Comprar en lugar de vincularse
No es fácil vincularnos y permanecer muchas horas a solas con los niños pequeños. Por eso solemos convertir los momentos de “estar juntos” en momentos de “consumo” compartido. La “compra” del producto que sea opera como mediador en la relación entre los niños y nosotros. El objeto mediador puede ser la televisión, el ordenador, los jueguitos electrónicos, salir de compras a la juguetería, al pelotero, al centro comercial o a lo sumo ir a ver un espectáculo (que pueden ser maravillosos y necesarios en sí mismos). Pero conviene reflexionar sobre cómo los adultos utilizamos los elementos de consumo social para paliar la dificultad que supone la relación con el niño, es decir la permanencia, la mirada, el juego y la disponibilidad emocional.
Cuando un niño nos pide tiempo para jugar, o mirada para que nos extasiemos por un descubrimiento en su exploración cotidiana, cuando nos solicita presencia para permanecer a su lado o que nos detengamos un instante para que pueda recoger una piedra del suelo; solemos responder ofreciendo una golosina, una promesa o un juguete porque estamos apurados. El niño poco a poco va aprendiendo a satisfacer sus necesidades de contacto a través de objetos, y muchas veces a través de alimentos con azúcar. Todos los adultos sabemos que mientras un niño come algo dulce, no molesta. Y también sabemos que en la medida en que esté hechizado por la televisión, tampoco molesta. Si aprende a jugar con el ordenador, molesta menos aún. Y si necesitamos salir a la calle en su compañía, en la medida que le compremos algo, lo que sea, estará tranquilo y nos permitirá terminar con nuestros trámites personales mientras dura la fugaz alegría por el juguete nuevo.
Los niños aprenden que es más fácil obtener un objeto o algo para comer (generalmente muy dulce o muy salado) y de ese modo desplazan sus necesidades de contacto y diálogo hacia la incorporación de sustancias que “llenan” al instante. Tienen la falsa sensación de quedar satisfechos, aunque esa satisfacción dura lo que dura un chocolate. Es decir, muy poco tiempo. Por eso los niños volverán a pedir –o a molestar a ojos de los adultos- y en el mejor de los casos volverán a recibir algo que se compra, con la debida descalificación de sus padres por ser demasiado pedigüeños o faltos de límites. Es un modelo que repiten hasta el hartazgo, porque funciona: creen que necesitan estímulo permanente, consumo permanente y rápida satisfacción.
A esta altura, los niños han olvidado qué era lo que estaban necesitando verdaderamente de sus padres. Ya no recuerdan que querían cariño, ni atención, ni mimos, ni palabras amorosas. Ya no registran que era “eso” lo que estaban necesitando.
Nosotros los padres también consumimos para calmar nuestra ansiedad y nuestra perplejidad al no saber qué hacer con un niño pequeño en casa. La cuestión es que nos vinculamos con el niño sólo en la medida en que hay algo para hacer, y si es posible, algo para comprar o comer. Y si el niño puede hacer “eso” solo, sin necesidad de nuestra presencia, mejor aún. Sólo basta mirarnos unos a otros un domingo en un centro comercial cualquiera, en cualquier ciudad globalizada.
Esta dinámica de satisfacción inmediata a falta de presencia afectiva, somete a los niños a una vorágine de actividades, corridas, horarios superpuestos y estrés, que nos deja a todos aún más solos. No nos damos la oportunidad de aprender a dialogar, nos olvidamos de los tiempos internos y pasamos por alto nuestro sutil compás biológico.
¿Qué podemos hacer? Pues bien, podemos buscar buena compañía para permanecer con los niños en casa, sin tanto ruido ni tanto estímulo. Amparadas por otros adultos, es posible permanecer más tiempo en el cuarto de los niños, simplemente observándolos. No es imprescindible jugar con ellos, si no sabemos hacerlo o si nos resulta aburrido. Pero si no logran ser creativos aprovechando nuestra presencia, basta con acercarles una propuesta, unos lápices de colores, una invitación a cocinar juntos, o a revolver las fotos del pasado. En fin, siempre hay algo sencillo para proponer, ya que “eso” que haremos será la herramienta para alimentar el vínculo. Y los niños generalmente aceptan gustosos.
Cuando estamos en la calle con los niños, podemos “desacelerar” y darnos cuenta que no pasa nada si tardamos más tiempo en realizar las compras o los trámites. Porque de ese modo cada salida puede convertirse en un paseo para los niños y en un momento pleno y feliz para nosotros. Si somos capaces de detenernos ante una vidriera que les llama la atención, si una persona los saluda y nos otorgamos el tiempo de sonreírle o bien si nos sentamos un ratito en la vereda porque sí, porque pasó una hormiga, algo habrá cambiado en la vivencia interna de los niños. Esos cinco minutos de atención significan para nuestros hijos que ellos nos importan, que el tiempo está a favor nuestro y que la vida es bella desde el lugar donde ellos la miran. Estamos diciéndoles que nada nos importa más en este mundo que mirarlos, que deleitarnos con la vitalidad y la alegría que despliegan y que los amamos con todo nuestro corazón.
Toda la dedicación y el tiempo disponible que no reciban de nosotros, los obligará a llenarse de sustitutos, y luego creerán que sin esas sustancias o esos objetos no pueden vivir. La realidad es que no podemos vivir sin amor. Todo lo demás, importa poco.
Laura Gutman
domingo, enero 04, 2009
Dilema de Reyes Magos

Mañana pasan los Reyes Magos.
Me encanta decirle a Joaquín que ponga los zapatos, que le dejemos pastito a los camellos, agüita... Me encanta verle la magia en la cara.
Pero no me cierra decirle una mentira. No me sale.
Lo mismo me pasó con Papá Noel. Reniego del gordo abrigado de la Coca Cola que aparece con los 32° que tenemos en estos lares. Mi explicación incluye también al Niñito Jesús y que no pasa por todos lados, sino que le pide ayuda a los papás y que tenemos también que darle juguetes a otros papás de nenes a quienes no les pueden comprar. Armamos una caja para el Chaco este año.
De todos modos, en la casa de los abuelos hubo un Papá Noel y me encantó verlos.
O sea: no tengo claro nada, pobre chico.
lunes, diciembre 29, 2008
Pinitos caseros
A mí la Navidad me encanta. Me moviliza, me lleva a repasar todo lo lindo del año y a agradecerle a la vida las cosas maravillosas que nos pasan, el hecho de estar todos, de escucharse todos los días, de tener padres-abuelos-suegros.
Con los chicos, esto se potencia, porque uno ve que la magia toma otra forma, se expande. Para esta Navidad logré entusiasmar a Joaquín (no es muy afecto a las manualidades)con una idea que me pareció súper original: armamos pinitos de cartapesta (conos de papel de diario con engrudo), después cocinamos galletitas con formas (moldes varios, muchos de la masa de modelas) y luego les escribí el nombre de cada integrante de la familia a la que le regalamos el arbolito.
A los conitos los forré con papel crepe verde y con tanza colgué las galletitas, a las que Joaquín les hizo el decorado final. Matilda supervisó todo el proceso, probó varias y el papá, como siempre, se encargó de eternizar el momento.
Hicimos varios pinitos y sé que a muchos les encantó nuestra idea.
Con los chicos, esto se potencia, porque uno ve que la magia toma otra forma, se expande. Para esta Navidad logré entusiasmar a Joaquín (no es muy afecto a las manualidades)con una idea que me pareció súper original: armamos pinitos de cartapesta (conos de papel de diario con engrudo), después cocinamos galletitas con formas (moldes varios, muchos de la masa de modelas) y luego les escribí el nombre de cada integrante de la familia a la que le regalamos el arbolito.
A los conitos los forré con papel crepe verde y con tanza colgué las galletitas, a las que Joaquín les hizo el decorado final. Matilda supervisó todo el proceso, probó varias y el papá, como siempre, se encargó de eternizar el momento.
Hicimos varios pinitos y sé que a muchos les encantó nuestra idea.
martes, diciembre 23, 2008
Una valija llena
Que en esta Nochebuena puedan rescatar lo más lindo de sus vidas y pedir que se repita con creces el año próximo. Que todas y todos tengan paz en sus familias y que en 2009 podamos pensar en construir una sociedad menos enfrentada y un poco más justa. Algo que sólo podremos hacer si tenemos paz.
Los chicos nos dan mucho de eso. Ojalá podamos multiplicarlo.
jueves, diciembre 18, 2008
Demasiada leche
Joaquín tiene angina herpética. Toda la lengua, boca y cachetes internos con llagas que no lo dejan comer. Empezó con fiebre y hace cinco días que está muy pero muy dolorido y angustiado... Tiene hambre y cuando intenta comer, no puede.
Así que muchos mimos, mucha paciencia, mucho helado y cosas frescas, aunque todavía no prueba nada.
Fuimos varias veces al doc (estamos abonados este mes), y como en el año ha estado medio baleado, hicimos los primeros análisis de su vida (exceptuando los de recién nacido) para ver las defensas. Todo relativamente bien: la infección esperada y algo de anemia.
-Pero come mucha carne, pollo, leche...
-¿Leche? ¿Cuánto de leche?, me dijo.
-Y... un litro por día, más algún yogur y queso.
-Noooooo, es demasiado. "Tanta cantidad de leche -cito textual al doc-, sobre todo la leche tan artificial como es ahora, termina provocando pequeñas hemorragias en el intestino que le provocan la anemia. Que tome menos: mitad leche, mitad agua... en la mamadera", recomendó.
Y sí. La cuestión es que Joaquín adora su "memucha". Toma mamadera: tres a cuatro diarias. Un montón, ya lo sé...
Mi amiga Laura me emplaza a que YA se la saque (malaaaa....).
Pero él pide con tanto amor su memucha que me puede...
El doc dice que el paladar no se le deforma, pero hoy le hacía el jueguito para que la dejara. Estamos trabajando todos en casa para que inicie el jardín sin la memucha.
¿Alguna receta?

PD: la foto es del verano pasado, pero la postal se repite, con la diferencia que la Mati tiene más pelo y casi que agarra sola su memucha...
Así que muchos mimos, mucha paciencia, mucho helado y cosas frescas, aunque todavía no prueba nada.
Fuimos varias veces al doc (estamos abonados este mes), y como en el año ha estado medio baleado, hicimos los primeros análisis de su vida (exceptuando los de recién nacido) para ver las defensas. Todo relativamente bien: la infección esperada y algo de anemia.
-Pero come mucha carne, pollo, leche...
-¿Leche? ¿Cuánto de leche?, me dijo.
-Y... un litro por día, más algún yogur y queso.
-Noooooo, es demasiado. "Tanta cantidad de leche -cito textual al doc-, sobre todo la leche tan artificial como es ahora, termina provocando pequeñas hemorragias en el intestino que le provocan la anemia. Que tome menos: mitad leche, mitad agua... en la mamadera", recomendó.
Y sí. La cuestión es que Joaquín adora su "memucha". Toma mamadera: tres a cuatro diarias. Un montón, ya lo sé...
Mi amiga Laura me emplaza a que YA se la saque (malaaaa....).
Pero él pide con tanto amor su memucha que me puede...
El doc dice que el paladar no se le deforma, pero hoy le hacía el jueguito para que la dejara. Estamos trabajando todos en casa para que inicie el jardín sin la memucha.
¿Alguna receta?
PD: la foto es del verano pasado, pero la postal se repite, con la diferencia que la Mati tiene más pelo y casi que agarra sola su memucha...
martes, diciembre 09, 2008
Dos buenas noticias
Una: Tenemos jardincitoooooo! Después de semanas de intensa búsqueda, todas las opciones se nos habían caído y estábamos al punto de desesperarnos. Pero insistí, por no decir harté, en el cole Escuti, donde la prima Lili nos había recomendado. Por fin el viernes nos admitieron, luego de haber ido unas 15 veces a preguntar y casi instalar una carpa en la vereda. Así, que la salita de 4 turno tarde "tendrá el lujo" de tener a Titín como compañerito, juaaaa!
Dos: Fuimos al control del año con Matilda. Mil felicitaciones: 9,030 kilos y 76 centímetros, el tamaño ideal para sus 12 meses y 10 días. Catarsis en vivo (ya la había escuchado al fono, pobre doc) con el episodio de la galletita.
Para las mamis que siguen este blog, van consejitos del doc sobre qué hacer cuando se nos ahogan.
Uno: sentarse y poner al bebé boca abajo sobre las rodillas. Darle dos golpes secos en la espalda.
Dos: si no reacciona, nos quedamos sentados y lo ponemos boca arriba, siempre sobre las rodillas. Le tapamos la nariz y le pasamos el aire nuestro que tenemos en la boca (no mucho ni muy fuerte). Dice que el 99,9% así reacciona, que lo que está obstruyendo se diluye y pasa. Algo prohibidísimo, más allá de lo que todas sabemos: los maníes, porque la cáscara se pega, la pasta se agranda y no pasa.
Tres: que un bebé/niño puede estar hasta 4 minutos sin respirar, lo que es una eternidad y da margen hasta para llegar a alguna parte.
Dos: Fuimos al control del año con Matilda. Mil felicitaciones: 9,030 kilos y 76 centímetros, el tamaño ideal para sus 12 meses y 10 días. Catarsis en vivo (ya la había escuchado al fono, pobre doc) con el episodio de la galletita.
Para las mamis que siguen este blog, van consejitos del doc sobre qué hacer cuando se nos ahogan.
Uno: sentarse y poner al bebé boca abajo sobre las rodillas. Darle dos golpes secos en la espalda.
Dos: si no reacciona, nos quedamos sentados y lo ponemos boca arriba, siempre sobre las rodillas. Le tapamos la nariz y le pasamos el aire nuestro que tenemos en la boca (no mucho ni muy fuerte). Dice que el 99,9% así reacciona, que lo que está obstruyendo se diluye y pasa. Algo prohibidísimo, más allá de lo que todas sabemos: los maníes, porque la cáscara se pega, la pasta se agranda y no pasa.
Tres: que un bebé/niño puede estar hasta 4 minutos sin respirar, lo que es una eternidad y da margen hasta para llegar a alguna parte.
lunes, diciembre 01, 2008
Para ahuyentar malos recuerdos
El viernes fue el cumple de Matilda. Primer añito. Felicidad doble, triple, inconmensurable...
Lo festejamos el sábado con ganas. Tantas que corrimos la lluvia y la casa se convirtió en una selva, con mucha ayuda de todos, especialmente de la tía Ana Silvia que conjuró los animales y de la abu Gra, autora de los títeres-ratitas que se llevaron los chicos. La mami (yo) hice la torta y extrañamos a los otros abus, que están de viaje.
No sabía qué fotos seleccionar... Disfruten esta delicia!!!!
Lo festejamos el sábado con ganas. Tantas que corrimos la lluvia y la casa se convirtió en una selva, con mucha ayuda de todos, especialmente de la tía Ana Silvia que conjuró los animales y de la abu Gra, autora de los títeres-ratitas que se llevaron los chicos. La mami (yo) hice la torta y extrañamos a los otros abus, que están de viaje.
No sabía qué fotos seleccionar... Disfruten esta delicia!!!!
domingo, noviembre 30, 2008
Nacer de nuevo
Todo puede suceder en unos cuantos segundos. El jueves a la tarde, con 43° de sensación térmica y preparando las cosas para festejar el primer añito de Matilda, que fue el viernes, pasé el peor de susto de toda mi vida: Matilda se ahogó comiendo una galletita de salvado. Estaba en su silla de comer, y yo la tenía delante de mi vista, pero medio de costado. En eso mi hermano, que estaba en casa, la ve y me dice: está morada.
Corrí, la di vuelta, le metí los dedos y nada. Atiné como a tirarle agua, dije no, me volví, la volví a poner boca abajo, le pegué en la espalda y le escarbé la garganta. No me dí cuenta si salió algo, no vomitó, pero empezó a respirar. Se le fue el morado, tenía algo de sangre en la nariz y le quedaron unas pequeñas pequitas en los cachetes, como de vasitos capilares rotos, que a las horas se normalizaron.
Me temblaron las piernas por horas y nos quedamos un buen rato en la pileta las dos abrazadas, apapuchadas. Uno no puede parar la cabeza pensando en lo que podría haber pasado y cómo la vida te da, te quita y te devuelve en apenas un instante.
sábado, noviembre 22, 2008
Otra generación
Anoche Joquín vomitó. Estaba durmiendo, empezó a hablar, fui hasta su cama porque lo presentí y alcanzó a vomitar en el piso. No sé porqué, aunque presumo que fue una mezcla de pileta y golosinas de la tarde.
La cuestión es que esta mañana le cuento y no se acordaba. Le repaso lo que pasó y me preguntaba que cuándo, dónde, qué había hecho él. No se acordaba.
Hasta que se le ocurrió cómo comprobar el hecho.
-¿Tenés una foto?, me dijo.
PD: estamos preparando el cumple de Matilda: el viernes llegamos al primer añito.
Habrá tortugas, perros, monos, jirafas y muchos animalitos más...
La cuestión es que esta mañana le cuento y no se acordaba. Le repaso lo que pasó y me preguntaba que cuándo, dónde, qué había hecho él. No se acordaba.
Hasta que se le ocurrió cómo comprobar el hecho.
-¿Tenés una foto?, me dijo.
PD: estamos preparando el cumple de Matilda: el viernes llegamos al primer añito.
Habrá tortugas, perros, monos, jirafas y muchos animalitos más...
miércoles, noviembre 05, 2008
Doctorado en tijerita

En las últimas semanas, he recorrido muchas escuelas a pie y otras on line. Hablé con varias mamás preguntando dónde iban a mandar a sus hijos.
Todos los colegios se esfuerzan por mostrar en su proyecto educativo que integran áreas de ciencias, lengua, matemática, idiomas. Que salen con determinado nivel de inglés, que tienen computación.
En una sala de 5 que visité había innumerables carteles con letra de chicos, con la impronta de la psicogénesis, que decían que no quieren que se mueran los peces, que no contaminemos, que el agujero de ozono...
“Mi nena va a jardín de 5 y ya sabe leer y escribir”, cuenta orgulloso un compañero de trabajo.
Pero yo no quiero nada de eso!!!
Yo no quiero que Joaquín aprenda a escribir en el jardín. Que no sepa sumar, restar. Que salga sin saber recitar las vocales, los colores en inglés o una canción en tres idiomas. No digo que no escriba su nombre, pero para sacar frases completas, esos nenes de la sala de 5 han dedicado muchas horas de aprendizaje.
Quiero que juegue. Que le cuenten muchos cuentos, que se disfrace, que se ría, que se duerman todos los compañeritos cuando la seño sale de la sala, que se embadurne con témperas, que derrita crayones… Que tenga cursos avanzados en el uso de la tijera, que se divierta mezclando plasticolas de colores, que pegue fideos y yerba en un papel, que haga un barrilete, que juegue con luces y celofán, que busquen texturas en las telas, que armen torres con envases de gelatina y barcos con potes de yogur, que imaginen un pueblo de masa de sal y una calle de papel glasé.
Que salga licenciado en juego, doctorado en tijerita, con un master en pinceles.
Tendrá mucho de todo lo otro después. Le quedarán, al menos, unos 17 años más de escolaridad adecuada a formar competencias para el mundo de hoy.
Quiero un jardín de infantes que, de alguna manera, potencie esa inocencia tan preciosa que tienen los nenes de 4 y de 5.
Después vendrán las vocales, los verbos y las matemáticas.
¿Estoy muy a contramano?
domingo, noviembre 02, 2008
Hermanitos
Matilda está más grande. Entiende más, juega, responde, se ríe comprendiendo. Y ese crecimiento viene a fortalecer la relación de hermanos. Si la estoy bañando, Joaquín se quiere meter también y que se la deje un rato para jugar. El le cuenta cuentos, aunque ella le quiera arrebatar el libro. Si él arma aviones con los blockys, ella se entretiene sacando todas las piezas de la caja. Están entretejiendo una de las relaciones humanas más lindas y profundas que tenemos los seres humanos. Siempre les digo que van a hacer amigos toda la vida. Ojalá que así sea.
Y en esta red de mamis con blog encontré a Verónica, que viene a vivir en la misma ciudad que nosotros y con quien ya nos prometimos una visita a la plaza con todas las prole. Escribe hermoso y copio de su blog lo que apuntó cuando se espera la llegada de un hermanito.
“Que se va a poner celoso. Y los celos lo van a hacer sufrir.
Que perderá su lugar de privilegio y lo vamos a lastimar.
Que no tendremos la capacidad de querer tanto al que viene como a él, que fue el primero.
Que este amor inmenso que nos despertó no es repartible, y nosotras tampoco.
Que seguramente hará retrocesos en sus aprendizajes, o regresiones, o como se llamen. No sé, eso que todos dicen.
Que al que llega mejor lo ponemos directamente en otra habitación para evitar sensaciones desagradables al mayor.
Que no festejen delante de él al recién nacido.
Que mejor lo dejemos participar en todas las cosas del bebé porque si no el daño será terrible.
Son algunas de las cosas que se nos plantean con el segundo embarazo en relación al primer hijo.
Y esto nos puede quitar del foco el gran regalo que un hermano significa.
Y a la vez, despoja al que viene del derecho de ser un bebé con necesidades y ciertos privilegios.
Siento al hecho de tener hermanos como fundante en muchos aspectos.
Se trata de un compañero, un cómplice para la vida.
Un otro que transforma los vínculos de manera estructurante. Que habilita regiones, puebla espacios y desencadena situaciones de aprendizaje, inclusión y generosidad.
Un otro con quien se reparten los ideales maternos y paternos depositados sobre los hijos.
Claro que también provoca enojos, celos, rivalidades, competencia. Y todo eso es necesario, para la vida, para las relaciones, para el entramado familiar.
El nacimiento de un hermano es una oportunidad única de contarle al primero como eran los tiempos en que fue bebé. Explicarle de los cuidados especiales que le dimos, la atención, los brazos, la teta...
Incluirlo pero sin hacerlo cargo. Dejarlo sentir que ese bebé se puede tocar, se puede mimar, que no es ajeno a él, sino que es accesible. Que integra y no que separa. Que une a través de las experiencias nuevas que nos trae.
Y nosotros los padres, no necesitamos repartir el amor. El amor por los hijos se siente. No se mide por mitades ni por cuartos.
El amor está, es, nos atraviesa y lo transmitimos.
El amor es esa vida nueva que llega a la familia y el lugar que le damos a cada hijo desde su "ser" particular...”
martes, octubre 28, 2008
11 meses
Se ríe todo el tiempo. A veces, cuando está muy muy contenta, la risa le sale bien gruesa y estridente, como la princesa Fiona.
Le asoma su segundo diente y oficialmente podemos decir que gatea. Sí, en cuatro patas, como mandan los manuales, porque hasta hace poco se enredaba con la rodilla sin saber qué hacer. Igual no se hacía mucho problema: paraba el culito y lo apoyaba donde hubiera algo de lugar.
Copia sonidos, saca y guarda objetos de un balde, le gusta tocar el pasto, le contesta a los gritos al hermano, se enoja (vieran cómo) cuando no puede dar vueltas las páginas de una revista y ahora te busca con el andador para que la corras diciendo "te persigo, te persigo!!!" Entonces ella acelera las patitas, se exalta y dispara a las carcajadas.
Se asombra ante cada cosa, come que es una maravilla y nos ilumina a todos. Cómo será que cuando duerme, la extrañamos.
Hace 11 meses que ampliamos la familia. Feliz pumpe, hijita!
Le asoma su segundo diente y oficialmente podemos decir que gatea. Sí, en cuatro patas, como mandan los manuales, porque hasta hace poco se enredaba con la rodilla sin saber qué hacer. Igual no se hacía mucho problema: paraba el culito y lo apoyaba donde hubiera algo de lugar.
Copia sonidos, saca y guarda objetos de un balde, le gusta tocar el pasto, le contesta a los gritos al hermano, se enoja (vieran cómo) cuando no puede dar vueltas las páginas de una revista y ahora te busca con el andador para que la corras diciendo "te persigo, te persigo!!!" Entonces ella acelera las patitas, se exalta y dispara a las carcajadas.
Se asombra ante cada cosa, come que es una maravilla y nos ilumina a todos. Cómo será que cuando duerme, la extrañamos.
Hace 11 meses que ampliamos la familia. Feliz pumpe, hijita!
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| De Yacanto |
lunes, octubre 27, 2008
Dulce de leche
“¿Ahhh, es nena o varón?”, disparó la desubicada de la profesora suplente de natación de Joaquín, que no sé porqué no guarda la lengua no vaya a ser que se ahogue. Encima.
Yo la miré con muchas ganas de hacerla sentir mal: “No, no estoy embarazada. Estoy gorda nomás”.
Pobre. No sabía dónde meterse. “Ah, es que te vi haciendo relajación como en la gimnasia preparto y pensé…..”
La verdad es que me dio pena. Habrá tenido 22 años y todo el tiempo del mundo.
Qué se va a imaginar que me duermo a la 1, me levanto a las 6, trabajo a la mañana muy temprano en la radio, a la tarde en el diario, cocino, hago las compras, mimo a los chicos, los llevo al médico, les ordeno la ropa y jugamos en la plaza. Y pongo plantitas en el jardín.
Este 2008 no hemos tenido sosiego los argentinos: la crisis del campo, la crisis de la Caja de Jubilaciones, la crisis de las bolsas, la crisis de las AFJP. Demasiado. Y a las 9, cuando empieza cerca de casa esa clase de spinning que tanto me gusta, los chicos se están despertando. Y es hermoso: nos reímos, cantamos, saludamos al sol, nos escondemos, hacemos tostadas. Y me da fiaca. Así que este verano estaré otra vez con los 15 kilos de más que me quedaron de Matilda. Viva el dulce de leche.
Yo la miré con muchas ganas de hacerla sentir mal: “No, no estoy embarazada. Estoy gorda nomás”.
Pobre. No sabía dónde meterse. “Ah, es que te vi haciendo relajación como en la gimnasia preparto y pensé…..”
La verdad es que me dio pena. Habrá tenido 22 años y todo el tiempo del mundo.
Qué se va a imaginar que me duermo a la 1, me levanto a las 6, trabajo a la mañana muy temprano en la radio, a la tarde en el diario, cocino, hago las compras, mimo a los chicos, los llevo al médico, les ordeno la ropa y jugamos en la plaza. Y pongo plantitas en el jardín.
Este 2008 no hemos tenido sosiego los argentinos: la crisis del campo, la crisis de la Caja de Jubilaciones, la crisis de las bolsas, la crisis de las AFJP. Demasiado. Y a las 9, cuando empieza cerca de casa esa clase de spinning que tanto me gusta, los chicos se están despertando. Y es hermoso: nos reímos, cantamos, saludamos al sol, nos escondemos, hacemos tostadas. Y me da fiaca. Así que este verano estaré otra vez con los 15 kilos de más que me quedaron de Matilda. Viva el dulce de leche.
martes, octubre 21, 2008
Angelito
Joaquín nació por cesárea y, tiempo después, pensé que el médico no nos supo esperar.
A Matilda la esperamos, insistimos y nació por parto natural. Ahora pienso si no fue demasiada osadía.
Anoche abracé a una mamá que velaba a su bebé. Todo iba muy bien hasta que en el momento preciso del alumbramiento, la bebé no resistió. Coma, terapia y murió.
Ana lloraba por su Ema y yo por ellas. Pensé que podría haber sido mi Matilda. Nuestra Matilda. La misma espera, el mismo doc, la misma clínica, muchas horas de trabajo de parto. Cuando nosotros estuvimos ahí, decidimos ir para adelante, confiar en el médico. Pero, ¿no habrá sido demasiada obsesión por el parto natural? Yo lo quería. Lo tuvimos. No estoy segura de haber evaluado cuánto riesgo podía estar sufriendo nuestra bebé.
Con Ema el parto iba perfecto: ocurrió todo en el último instante.
Ahora no me puedo sacar de la cabeza este riesgo y el dolor de esta mamá por una Ema que no está. Angelito... te abrazamos.
A Matilda la esperamos, insistimos y nació por parto natural. Ahora pienso si no fue demasiada osadía.
Anoche abracé a una mamá que velaba a su bebé. Todo iba muy bien hasta que en el momento preciso del alumbramiento, la bebé no resistió. Coma, terapia y murió.
Ana lloraba por su Ema y yo por ellas. Pensé que podría haber sido mi Matilda. Nuestra Matilda. La misma espera, el mismo doc, la misma clínica, muchas horas de trabajo de parto. Cuando nosotros estuvimos ahí, decidimos ir para adelante, confiar en el médico. Pero, ¿no habrá sido demasiada obsesión por el parto natural? Yo lo quería. Lo tuvimos. No estoy segura de haber evaluado cuánto riesgo podía estar sufriendo nuestra bebé.
Con Ema el parto iba perfecto: ocurrió todo en el último instante.
Ahora no me puedo sacar de la cabeza este riesgo y el dolor de esta mamá por una Ema que no está. Angelito... te abrazamos.
martes, octubre 14, 2008
Sin escuela
Ayyy, yo no sé cómo será en otras partes del mundo, pero acá en Córdoba es una odisea terrible: Joaquín tiene que empezar el jardín de 4 el año próximo (también llamado preescolar o nivel inicial) y no hay un solo lugar disponible en alguna escuela privada en la zona en donde vivimos y hasta un poco más allá también.
Los pápás hacemos colas desde la noche anterior incluso, para quedar en una lista de espera en la que seguro no entrarán, porque la prioridad siempre la tienen otros.
Estaba muy ilusionada con una, el 1° de abril hicimos una cola de largas horas para quedar en lista de espera. La directora nos alentó con que había vacantes y hace unos días se despachó con que no, no y no. No hay forma. Desesperada busqué en otras y en todas me dicen lo mismo: está todo lleno, incluso con los hermanitos de los chicos que van ya a los grados se completa el cupo del jardín. Ahora la apuesta es una pública que es buena, de esas poquitas que se salvan, porque la diferencia entre el sistema privado y público aquí es abismal.
A lo mejor en alguna que lo anotamos nos llaman para decirnos que se liberó un lugar, como le pasó a Marce, pero mientras tanto, no tenemos colegio.
Angustiante.
Los pápás hacemos colas desde la noche anterior incluso, para quedar en una lista de espera en la que seguro no entrarán, porque la prioridad siempre la tienen otros.
Estaba muy ilusionada con una, el 1° de abril hicimos una cola de largas horas para quedar en lista de espera. La directora nos alentó con que había vacantes y hace unos días se despachó con que no, no y no. No hay forma. Desesperada busqué en otras y en todas me dicen lo mismo: está todo lleno, incluso con los hermanitos de los chicos que van ya a los grados se completa el cupo del jardín. Ahora la apuesta es una pública que es buena, de esas poquitas que se salvan, porque la diferencia entre el sistema privado y público aquí es abismal.
A lo mejor en alguna que lo anotamos nos llaman para decirnos que se liberó un lugar, como le pasó a Marce, pero mientras tanto, no tenemos colegio.
Angustiante.
martes, octubre 07, 2008
Solcito

Matilda está comestible. Lo digo muy en serio: a veces me tengo que controlar para no moderle esos cachetes o la pancita de gorrión.
Te mira y se ríe. Le habla a las cosas, gorjea, ensaya sílabas, le sonríe a la vecina, a la señora que nada en el andarivel de al lado, a todo el mundo.
Se abalanza sobre lo que quiere agarrar y la tenés que estar atajando.
Fuimos al doc las dos juntas y le confesamos: estamos bárbaro. Pesó 7,930, así que nos llevamos un felicitado, porque tuvimos épocas en lo que más le crecía era el pelo.
Es que come con devoción: prefiere hacerlo solita y la comida de nosotros. Se vuelve loca por los pedacitos de tomate y de mandarina. “Me encanta”, dijo el doc. Así que está autorizada a las tartas caseras, pastas, pastel de carne y hasta huevo con moderación.
Tiene un solo diente abajo que lo exhibe con orgullo todo el tiempo. Cuando la desnudás, se toca la panza y viene Joaquín y le dice: “Qué pancita, mamina!!!!”. Y ella se desarma en festejos.
Mide 71 cm. Es una gurrumina que va de un lado para otro en su andador. Llega a las puertas y hace un movimiento de caderas, tic, tac y pasa de 10. Adora desparramarle los autos al hermano. En el suelo se arrastra y ensaya estirar los brazos con la cola para arriba, pero vuelve al gusanito enseguida. Cuerpo a tierra para llegar a lo que quiere.
“Dos horas menos de brazos por día, y gatea”, se despacha el médico. “Pero es tan lindo alzarla”, agrega, y me saca la respuesta de la boca. Así que en casa andamos sin apuros.
Yo le pido un beso y ella me besuquea la pera hasta que me hinca el diente. Y se ríe cuando le digo ayayayaya! Y va de nuevo.
Jugamos a buscar a Titín. El otro día, Joaquín no estaba. Entonces lo buscamos por todos lados y en eso ella dice: “OTÁ”. Y yo me quedé helada. Les juro.
Es un solcito y una bendición.
domingo, octubre 05, 2008
Pedagogía en la plaza
Ha llovido en Córdoba y nuestra plaza se puso hermosa. Hay mucho verde y varios árboles en flor. Así que aprovechamos el fin de semana para excursiones al frente de casa.
Por la mañana, plantamos un arbusto parecido a la hortensia, pero de flores más pequeñitas. Joaquín y Tomás, un vecinito de la vuelta, fueron los ayudantes y son los encargados ahora de que no le falte agua. Ahí aprovecharon y cavaron unos pozos bajo el trepador. Me explican que se trata de un cumpleaños y que la montaña es la torta de Batman.
A la tarde nos organizamos mejor. Canasta para el mate, lonita para la Mati, juguetes y bicicleta para el dúo dinámico. Pero ellos no pudieron con su genio y tuve que ir a buscarles las palitas y rastrillos y un balde con algo de agua. Unas dos horas estuvieron haciendo pozos, canales y parloteando de lo lindo.
A la noche Graciela me cuenta que había estado en la charla de Francesco Tonucci, el gran pedagogo italiano que rezonga porque los chicos han dejado de jugar: “Nada de plastilina, ¡barro! Que se ensucien!! Nada de cuadernos con renglones en el preescolar, ¡hojas lisas! Que los chicos sean libres, que jueguen mucho y como quieran. Eso hace adultos maduros”, me resumió.
Así que esta mañana partimos organizados desde el vamos, envalentonados con los consejos del italiano. Ropa bien vieja, tractor y autitos, palas, potecitos y el balde con agua para jugar con barro tal cual manda Tonucci. Por supuesto, Matilda, mate y un diario que nunca pude abrir.
Arrancó Joaquín solo y después se sumó el Tomi y los hermanitos mellizos del Tomi, Alejo y Agustín. Llegaron otras madres a la plaza que los fulminaron a los chicos con un “ni se te ocurra”. A Felipe y a mí nos dedicaron unas miradas que traducí en un “qué tarados”…
No sé qué habrá dicho Cristina, la mamá de los vecinitos (que tiene 5 varones), cuando los vio llegar. Yo, por las dudas, le recomendé a los mellis que le dijeran que era un consejo de Tonucci.
Viva el barro!



Por la mañana, plantamos un arbusto parecido a la hortensia, pero de flores más pequeñitas. Joaquín y Tomás, un vecinito de la vuelta, fueron los ayudantes y son los encargados ahora de que no le falte agua. Ahí aprovecharon y cavaron unos pozos bajo el trepador. Me explican que se trata de un cumpleaños y que la montaña es la torta de Batman.
A la tarde nos organizamos mejor. Canasta para el mate, lonita para la Mati, juguetes y bicicleta para el dúo dinámico. Pero ellos no pudieron con su genio y tuve que ir a buscarles las palitas y rastrillos y un balde con algo de agua. Unas dos horas estuvieron haciendo pozos, canales y parloteando de lo lindo.
A la noche Graciela me cuenta que había estado en la charla de Francesco Tonucci, el gran pedagogo italiano que rezonga porque los chicos han dejado de jugar: “Nada de plastilina, ¡barro! Que se ensucien!! Nada de cuadernos con renglones en el preescolar, ¡hojas lisas! Que los chicos sean libres, que jueguen mucho y como quieran. Eso hace adultos maduros”, me resumió.
Así que esta mañana partimos organizados desde el vamos, envalentonados con los consejos del italiano. Ropa bien vieja, tractor y autitos, palas, potecitos y el balde con agua para jugar con barro tal cual manda Tonucci. Por supuesto, Matilda, mate y un diario que nunca pude abrir.
Arrancó Joaquín solo y después se sumó el Tomi y los hermanitos mellizos del Tomi, Alejo y Agustín. Llegaron otras madres a la plaza que los fulminaron a los chicos con un “ni se te ocurra”. A Felipe y a mí nos dedicaron unas miradas que traducí en un “qué tarados”…
No sé qué habrá dicho Cristina, la mamá de los vecinitos (que tiene 5 varones), cuando los vio llegar. Yo, por las dudas, le recomendé a los mellis que le dijeran que era un consejo de Tonucci.
Viva el barro!
martes, septiembre 30, 2008
El Baticumple!
Sí, sí, sí! Festejamos los 4 años de Joaquín! Como cayó lunes y la fiesta fue el sábado, el homenajeado aprovechó y sopló varias veces las velitas. Si contáramos la cantidad de soplidos que tuvo una misma torta, el Titín se agregó como 25 años esta semana.
La mami se tomó unos días en el trabajo y con abuelas, madrina y familia completa nos dedicamos a la producción del baticumple. Tan entusiasmados estuvimos, que hasta el mismísimo Batman en persona apareció por los techos durante la fiesta... Desató el griterío de los chicos y de la madre humana del personaje negro (mi hermano) que no hacía más que decirle al nene que no salte por el aire. Qué pinchaglobos.
Hermosa la tarde, divinos los amiguitos que vinieron disfrazados de superhéroes y que arriba se agregaron la baticapa con máscara que les cortó la abu Gra. Menos uno que me la rechazó: "Yo me trepo, no vuelo", me dijo el enano, que sólo se levantaba la máscara del hombre araña para comer.
La tía Ana Silvia, como siempre, coordinadora mayor de la animación in situ y de la decoración previa. Hubo murciélagos en toda la casa. La abuela Estela, como siempre, cocinó delicias y la abu Gra, Oscar, Ipe, la Mati y Gabriela hicieron el aguante con tijeras, plasticola y poniendo un poco de orden a la casa.
La revelación a la hora de los juegos fue el BatiFelipe (adorador desde niño del muerciélago), que tiraba el dado de las prendas y luego se dejó quitar la máscara por el cumpleañero, para alivio de las nenas más chiquitas que se nos asustaron.
Matilda disfrutó la fiesta como si fuera la propia: se fue con todo el mundo, riendo como si le sacaran fotos sólo a ella.
Y Joaquín, bueno, él fue el rey mayor: felicísimo con su traje manga largas de nylon que no se lo quiso sacar ni cuando hizo 35 grados. "Pero cuando batman tiene calor, a veces, se saca la capa", le dije cuando logré atraparlo en el castillo. Y lo convencí para que al menos tuviera algo menos de ropa encima. Disfrutamos muuuuucho este baticumple.
Mil gracias a todos por venir, a quienes nos conocían muuuucho y no tanto. Hasta la próxima!
Baticumple
La mami se tomó unos días en el trabajo y con abuelas, madrina y familia completa nos dedicamos a la producción del baticumple. Tan entusiasmados estuvimos, que hasta el mismísimo Batman en persona apareció por los techos durante la fiesta... Desató el griterío de los chicos y de la madre humana del personaje negro (mi hermano) que no hacía más que decirle al nene que no salte por el aire. Qué pinchaglobos.
Hermosa la tarde, divinos los amiguitos que vinieron disfrazados de superhéroes y que arriba se agregaron la baticapa con máscara que les cortó la abu Gra. Menos uno que me la rechazó: "Yo me trepo, no vuelo", me dijo el enano, que sólo se levantaba la máscara del hombre araña para comer.
La tía Ana Silvia, como siempre, coordinadora mayor de la animación in situ y de la decoración previa. Hubo murciélagos en toda la casa. La abuela Estela, como siempre, cocinó delicias y la abu Gra, Oscar, Ipe, la Mati y Gabriela hicieron el aguante con tijeras, plasticola y poniendo un poco de orden a la casa.
La revelación a la hora de los juegos fue el BatiFelipe (adorador desde niño del muerciélago), que tiraba el dado de las prendas y luego se dejó quitar la máscara por el cumpleañero, para alivio de las nenas más chiquitas que se nos asustaron.
Matilda disfrutó la fiesta como si fuera la propia: se fue con todo el mundo, riendo como si le sacaran fotos sólo a ella.
Y Joaquín, bueno, él fue el rey mayor: felicísimo con su traje manga largas de nylon que no se lo quiso sacar ni cuando hizo 35 grados. "Pero cuando batman tiene calor, a veces, se saca la capa", le dije cuando logré atraparlo en el castillo. Y lo convencí para que al menos tuviera algo menos de ropa encima. Disfrutamos muuuuucho este baticumple.
Mil gracias a todos por venir, a quienes nos conocían muuuucho y no tanto. Hasta la próxima!
Baticumple
Bienvenida Sofía!
martes, septiembre 16, 2008
¡Dormir!!!!
Anoche me levanté cinco veces a calmar a Matilda, a quien el resfrío la tiene a mal traer. Nada, si la comparo con las 14 (juro que las conté) del sábado, que se combinaron con otras cuatro de Joaquín y una vomitada mayúscula sobre el piso de la habitación. Bueno, no fue tan grave, porque en la noche del jueves y del viernes Titín vomitó, por culpa de una tremenda tos, pero sobre las sábanas, cubrecamas y también el pijama, no vaya a ser cosa que quede limpito. Fue un fin de semana de terror y todavía no se acaba.
Estoy en esos días en que las noches no alcanzan para reponerse de todas las horas de trabajo que vendrán después. Felipe no la escucha, pero la verdad es que si le digo, se levanta, pero a la noche la gorda quiere con su mamá y su mamá y su mamá. Y yo la consiento.
Además, me levanto de verdad: voy al living o la paseo y si me duermo con ella, es en el sillón. No le gusta mucho la cama y a mí tampoco, me da miedo que se caiga, que la aplastemos, nosotros tan grandotes y ella tan menudita.
Por suerte hoy vimos al pediatra y nada es grave. Promete que en breve dormiremos mejor.
Estoy en esos días en que las noches no alcanzan para reponerse de todas las horas de trabajo que vendrán después. Felipe no la escucha, pero la verdad es que si le digo, se levanta, pero a la noche la gorda quiere con su mamá y su mamá y su mamá. Y yo la consiento.
Además, me levanto de verdad: voy al living o la paseo y si me duermo con ella, es en el sillón. No le gusta mucho la cama y a mí tampoco, me da miedo que se caiga, que la aplastemos, nosotros tan grandotes y ella tan menudita.
Por suerte hoy vimos al pediatra y nada es grave. Promete que en breve dormiremos mejor.
domingo, septiembre 14, 2008
Se viene el Baticumple
Nos encanta festejar los cumples.
El primer añito de Joaquín fue en un salón de fiestitas, en ese entonces vivíamos en un depto y no había otra.
Pero desde que estamos en la casa, con espacio, el cumple de Titín es todo un evento en el que participa toda la flia en la preproducción.
Vienen muchos chicos, muchos amigos y muchas cosas ricas de la mano de la abu Estela.
Para los 2 fue todo de Cars, a los 3 invitamos a Toy Story y ahora se vienen Batman y sus amigos superhéroes. Decoramos paredes con los personajes alusivos de la fiesta, las sorpresitas son al tono, las abuelas se encargan de los títeres, hacemos juegos, hay música y todo es muy casero y protagonizado por nosotros. Nada de profes (al menos por ahora, que son chiquititos).
Este año, Ipe y la tía Ana serán Batman y “Robina” (dice la madrina que la cadera no le da para Gatúbela) y están pensando en búsqueda del tesoro y varios juegos más. La fiestita será el sábado 27 y los organizadores estamos casi más ansiosos que el cumpleañero.
Lo gracioso es que este año vamos pensando en doble: algo para el Titín, algo para la Mati en noviembre. Después crecerán y será un quemo que los papis y tíos se disfracen, querrán ir a un determinado salón de fiestas o preferirán un regalo antes que una fiesta. Pero no importa. Organizar una fiestita es una delicia.

Dos añitos con Rayo, atendiendo a la pasión de Titín por los autos...

Con la tía Ana Silvia, autora de Jessie, Tiro al Blanco, Buzz y Woody que están en la pared.
El primer añito de Joaquín fue en un salón de fiestitas, en ese entonces vivíamos en un depto y no había otra.
Pero desde que estamos en la casa, con espacio, el cumple de Titín es todo un evento en el que participa toda la flia en la preproducción.
Vienen muchos chicos, muchos amigos y muchas cosas ricas de la mano de la abu Estela.
Para los 2 fue todo de Cars, a los 3 invitamos a Toy Story y ahora se vienen Batman y sus amigos superhéroes. Decoramos paredes con los personajes alusivos de la fiesta, las sorpresitas son al tono, las abuelas se encargan de los títeres, hacemos juegos, hay música y todo es muy casero y protagonizado por nosotros. Nada de profes (al menos por ahora, que son chiquititos).
Este año, Ipe y la tía Ana serán Batman y “Robina” (dice la madrina que la cadera no le da para Gatúbela) y están pensando en búsqueda del tesoro y varios juegos más. La fiestita será el sábado 27 y los organizadores estamos casi más ansiosos que el cumpleañero.
Lo gracioso es que este año vamos pensando en doble: algo para el Titín, algo para la Mati en noviembre. Después crecerán y será un quemo que los papis y tíos se disfracen, querrán ir a un determinado salón de fiestas o preferirán un regalo antes que una fiesta. Pero no importa. Organizar una fiestita es una delicia.
Dos añitos con Rayo, atendiendo a la pasión de Titín por los autos...

Con la tía Ana Silvia, autora de Jessie, Tiro al Blanco, Buzz y Woody que están en la pared.
martes, septiembre 09, 2008
Regalo
El domingo a la noche lo adiviné. El lunes, ella me dejó confirmarlo. Ahí estaba: la silueta del primer dientecito asomando por su encía tierna, roja.
Matilda recibe su diente como recibe la vida todos los días: con bocanas de sonrisas.
Ahora regala carcajadas. Te mira y con sus deditos pequeños te investiga ojos, boca, nariz. Basta sonreírle para que despliegue su boca desdentada (por ahora) y se parezca a una viejita. Si le hacés fiesta, es un jolgorio total. Si es el hermano el que le hace monerías, responde a los gritos: lo quiere tocar, comer, agarrar, devorar.
Le encantan las cosquillas en la panza, que nos escondamos nosotros y aparezcamos con ruido, que la tapemos a ella con la sábana y la encontremos cantando.
Matilda tiene apenas nueve meses y 10 días, pero la luz que irradia es gigante.
Dice mi mamá que quien le descubre el primer diente a un niño tiene que hacerle un regalo. Nada será suficiente.
miércoles, septiembre 03, 2008
martes, septiembre 02, 2008
De paseo en el parque
Hay fines de semana que salen redonditos. Que uno puede ponerse al día con muchas cosas, disfrutar los chicos, dormir, pasear, ordenar lo que quedó pendiente de la semana y mucho más. El que pasó fue uno de esos: y nos decidimos a festejar los 9 meses de Matilda, que cumplió el 28, en un parque de diversiones con algo de zoológico que está cerca de Córdoba. Matilda se subió por primera vez a un pelotero, a una calesita y quedó enloquecida con los papagayos. Los papis nos tiramos de un megatobogán y Joaquín se corrió la vida y se mareó en laberintos de cristal y espejos locos. Lo que no me salió es subir un módulo de Flickr con todas las fotos. Hace tres días que lo intento... me ganó.
martes, agosto 26, 2008
domingo, agosto 17, 2008
"Primer" llanto

Hasta ahora, todos los llantos de Joaquín fueron previsibles, del tipo causa-efecto. Un golpe, algo que no se obtiene, cualquier contrariedad si es que hay sueño.
Pero el viernes aparece llorando, con una cara de mucha angustia y se me acurruca.
Lo abrazo fuerte, pero él no podía hablar para explicarme qué le pasaba. Lo acompaño hasta la cama -se había querido quedar viendo la serie Heidi- y ahí me cuenta: la tía se había llevado a Heidi por la fuerza y ella lloraba porque se quería quedar con el abuelito y con Pedro en las montañas.
Yo lo abrazo más fuerte y murmuro mi odio contra esa serie (se la secuestro a veces, pero él se obstina en verla y nos pone siempre en el mismo dilema, ¿conviene o no?).
Entonces traslada sus miedos reales: “Yo no quiero que te lleven mami”.
A esa altura, yo lloraba ya como Heidi y le digo que nadie me va a llevar, que siempre voy a estar a su lado y que voy a luchar con una espadota para defenderlo. Que no tiene que tener miedo, que vamos a estar siempre juntos y que él ya sabe que en realidad Heidi se va un poquito para hacerse de amiga de Clara pero que después vuelve con el abuelito con las cabras y con Pedro. Mi hijo va creciendo y se va dando cuenta de que hay dolores del alma, algo simbólico que supera un juguete que no se tiene.
Reboleé el DVD, clausuré los otros capítulos, puse algo más alegre, muchos besos de todos para el Titín, lucha de almohadas y un chocolate le borraron esa angustia. Pero a mí no, porque hay cosas en la vida muy difíciles de explicar. Y uno quisiera que no llegaran nunca y que nada lo afectase, y que el abrazo de mamá fuese eterno e invencible. Pero sé que no y no quiero pensar en eso.
Gracias a Dios, la vida nos viene dando muchas ventajas y estamos muy agradecidos con eso. Doy vuelta la hoja y lo abrazo más fuerte.
Pero Heidi y la puta que te parió.
martes, agosto 12, 2008
Maravilla

Todavía me parece increíble. Los miro, los toco, los repaso, los respiro, los huelo, los beso, los acaricio. Aún no puedo creer que sean mis hijos. Que los haya llevado en mi cuerpo, que me digan mamá, que por toda la vida vayamos a tener una conexión tan profunda y especial que quedará al margen de cualquier circunstancia. Me parece demasiada maravilla para un ser humano, para una pareja, ser la responsable del cuidado de tanta perfección. A veces cuando duermen los escucho respirar y me imagino sus corazoncitos, la sangre fluyendo, tanta perfección en cuerpitos tan diminutos. Y me confieso agradecida a la vida por la bendición de que estas dos almitas me digan mamá. Aunque todavía, a veces, me cuesta creerlo.
domingo, agosto 03, 2008
Pis volador

Anoche Joaquín se hizo pis. Completito, con acolchado incluido. Hacía mucho que no pasaba, pero fuimos a un cumple, se hizo retarde, a la vuelta se tomó una meme y con el frío que hacía… se le pasó.
Al mediodía vinieron Ana Silvia y Ricardo y nos fuimos un rato al solcito del patio. Le hago señas a la tía para que le pregunte a Joaquín sobre las sábanas de Winnie Pooh, el calzoncillo y el pantalón pijama, lo único que estaba colgado.
La tía le empieza a preguntar y él se reía picarón y no decía nada.
En eso me pide “no le digas nada, mami” hasta que el Ipe salió en su auxilio: “Es que había entrado tierrita y entonces la lavamos”.
“Ahhhhhhhhhhh", dice la tía, "¿y cómo entró la tierrita?” ("qué pesada", habrá pensado para sus adentros Titín).
“Por la ventana”, explicó trepado en la ventana.
“Hacía frío y estaba cerrada, pero un momentito yo la abrí y ahí entró”, le completé yo.
Y en eso saltó Joaquín, gesticulando y absolutamente convencido: “Y el pis también entró volando!! Sí, entró y mojó la cuna de la Mati, que se hizo toda toda pis”.
martes, julio 22, 2008
Conversadora
No sé si en este blog me he pronunciado sobre mi suegra. Compinche, atenta, siempre tierna con alguna tarjeta o regalito y conversadora. Sí, muuuuy conversadora. Esto es reconocido en todo el universo martinzalez, al punto que algunos hijos "huyen" cuando empieza a contar las cosas que, según declaran ellos, escucharon ya 102 veces. Las nueras, en cambio, nos quedamos y hacemos buena letra.
Y como verán, la nieta también: le sigue los pasos!!!!! Para los que no saben: la que habla por teléfono es ella, que tiene un arsenal de cosas preparadas para hacer ruido para cuando "conversa" con Matilda. Ah, y para orgullo de la mamá, ¡lee el diario!
Hablando en serio: te quiero Gra!!!! A los dos, almas buenas y generosísimas!!!
Y como verán, la nieta también: le sigue los pasos!!!!! Para los que no saben: la que habla por teléfono es ella, que tiene un arsenal de cosas preparadas para hacer ruido para cuando "conversa" con Matilda. Ah, y para orgullo de la mamá, ¡lee el diario!
Hablando en serio: te quiero Gra!!!! A los dos, almas buenas y generosísimas!!!
miércoles, julio 16, 2008
Enfermita...
Por segunda vez en su cortita vida, Matilda tiene enteritis viral. Vómitos, algo de fiebre, mucha diarrea y nada nada de hambre. Hace cinco días que no come.
Hoy fuimos el doc y está chirucita: 6,600 kilos a los 7 meses y medio.
Felipe me gasta porque dice que me largué a llorar cuando la subieron a la balanza (no fue taaaaaaaaaaaaaaaan así), y el doc me consolaba diciendo que es agua lo que perdió, que seguro llegó a 7 kilos y que se va a recuperar rápido. "Dos años luchando para que engorde y una vida entera para adelgazar", premonizaba.
Todavía no despedimos la teta: al menos una vez al día toma. Retomé cuando se enfermó y algo está sacando. Cuando le contamos al doc que ella se estaba destetando, fue clarito: "Las nenas son así, se diferencian de la mamá muy pronto: le dicen ésta es tu teta, éste es mi cuerpo".
Como Enrique veía mi cara de no creerle demasiado, insistía en diferencias la testosterona y la progesterona con la que vienen al mundo. "Los nenes se separan más tarde de la mamá, a veces nunca", decía. ¿Será así? Yo no quiero.
Ah, y el doc me regaló una cucarda: "Ocho meses de lactancia, segundo hijo, trabajando ("con paro del campo", acoté yo), es todo un mérito". Así que el duelo está hecho y cuando nos repongamos, le decimos adiós a la teta.
Hoy fuimos el doc y está chirucita: 6,600 kilos a los 7 meses y medio.
Felipe me gasta porque dice que me largué a llorar cuando la subieron a la balanza (no fue taaaaaaaaaaaaaaaan así), y el doc me consolaba diciendo que es agua lo que perdió, que seguro llegó a 7 kilos y que se va a recuperar rápido. "Dos años luchando para que engorde y una vida entera para adelgazar", premonizaba.
Todavía no despedimos la teta: al menos una vez al día toma. Retomé cuando se enfermó y algo está sacando. Cuando le contamos al doc que ella se estaba destetando, fue clarito: "Las nenas son así, se diferencian de la mamá muy pronto: le dicen ésta es tu teta, éste es mi cuerpo".
Como Enrique veía mi cara de no creerle demasiado, insistía en diferencias la testosterona y la progesterona con la que vienen al mundo. "Los nenes se separan más tarde de la mamá, a veces nunca", decía. ¿Será así? Yo no quiero.
Ah, y el doc me regaló una cucarda: "Ocho meses de lactancia, segundo hijo, trabajando ("con paro del campo", acoté yo), es todo un mérito". Así que el duelo está hecho y cuando nos repongamos, le decimos adiós a la teta.
Carpa mágica (no las del Congreso)
Unas noches atrás llego de trabajar y el Ipe y Titín estaban jugando en la carpa. Matilda ya dormía, así que apagamos todas las luces y con unas linternas nos inventamos todo lo que Joaquín se imagina: que se viene la tormenta, que hay tiburones, que estamos en un barco, que hay que ir a buscar algo nadando a oscuras, que...
Tan seductor era el panorama que nos organizamos hasta un pic nic ahí adentro. De más está aclarar que si entro yo, el Ipe tiene que salir. Si entra el Ipe, las "patitas" le quedan afuera, porque la carpa tiene su mobiliario: no hay plasmas ni barras VIP. Encontramos almohadones, cajas, bombuchas desinfladas (una vez metimos un paquete entero) y algún auto que los grandes nos encargamos de aplastar al entrar.
Después, a instancias de Felipe, probamos hacer esta foto mágica acumulando luz de las linternas. Ensayamos 10 veces y esta es la que nos salió:
Tan seductor era el panorama que nos organizamos hasta un pic nic ahí adentro. De más está aclarar que si entro yo, el Ipe tiene que salir. Si entra el Ipe, las "patitas" le quedan afuera, porque la carpa tiene su mobiliario: no hay plasmas ni barras VIP. Encontramos almohadones, cajas, bombuchas desinfladas (una vez metimos un paquete entero) y algún auto que los grandes nos encargamos de aplastar al entrar.
Después, a instancias de Felipe, probamos hacer esta foto mágica acumulando luz de las linternas. Ensayamos 10 veces y esta es la que nos salió:
viernes, julio 11, 2008
lunes, julio 07, 2008
Despidiendo la teta
Yo lo veía venir, porque hace tiempo que no mamaba con ganas, gustosa. Y pasó el viernes: Matilda no quiso la teta y, como quedó inquieta, probé con una meme y se la devoró. Intenté más tarde, tomé Vipral por si era cuestión de cantidad, probé varias veces el fin de semana. Algo tomó, pero definitivamente la mamadera la convence más. Se queda más tranquila y pipona (¿será por eso entonces que no ha aumentado tanto de peso en las últimas semanas?).
Yo quería esperar uno o dos meses más, hasta que pase el invierno. Pero así como ella eligió nacer un 28 y no el 22 que era su fecha, ha decidido despedir la teta ahora, no cuando la mamá quería. Así que estoy despidiendo el maravilloso mundo de la teta. Los puentes que tejimos con nuestras miradas siguen firmes y aunque no tengamos la teta, los vamos a correr una y mil veces. Snif.
Yo quería esperar uno o dos meses más, hasta que pase el invierno. Pero así como ella eligió nacer un 28 y no el 22 que era su fecha, ha decidido despedir la teta ahora, no cuando la mamá quería. Así que estoy despidiendo el maravilloso mundo de la teta. Los puentes que tejimos con nuestras miradas siguen firmes y aunque no tengamos la teta, los vamos a correr una y mil veces. Snif.
miércoles, julio 02, 2008
A mi Matilda
A la noche, cuando llego a casa, a veces hago la prueba. Te tiene el papá en brazos, yo entro y sólo me pongo frente a vos. No hablo, no hago fiestas. Sólo estoy. Vos me descubrís, se te iluminan los ojos, largás el chupete y la sonrisa se te estira de oreja a oreja. Empezás a patalear y agitar los brazos, diciéndome "aquí estoy, llegaste, vení, abrazáme". No cabés en tu cuerpito de tanta alegría... Y yo, a esa altura, tiré mis cosas y empecé a los gritos a hablarte.
Y a los tres se nos nublan los ojitos.
Y a los tres se nos nublan los ojitos.
viernes, junio 27, 2008
Señores del campo
Al ritmo del trabajo de la mamá, Joaquín ha estado muy al tanto de la disputa que por más de 100 días enfrentó al Gobierno con el campo. El argumento siempre fue que los señores del campo se estaban peleando con el Gobierno porque el Gobierno le quería cobrar muchos impuestos, que es mucha plata, y los señores no querían. Fue la explicación para las horas de trabajo de la mamá, de los tractores al lado de la ruta, de la leche que toma él que no conseguimos, de la nafta que faltó y de tantas imágenes en televisión.
Hoy estaba mirando un capítulo de Batman en dibujos animados y había unos hombres que con hachas desarmaban las vías de un tren.
Me pregunta: "¿Mamá, esos son los señores del campo los que rompen las vías?"
No, hijito, no lo son. Pero cómo duele este país...
Hoy estaba mirando un capítulo de Batman en dibujos animados y había unos hombres que con hachas desarmaban las vías de un tren.
Me pregunta: "¿Mamá, esos son los señores del campo los que rompen las vías?"
No, hijito, no lo son. Pero cómo duele este país...
domingo, junio 22, 2008
Regalo de cumpleaños
Fue el cumple de Felipe (Ipe, para nosotros) y el orgulloso papá nos hizo a todos este regalo.
miércoles, junio 18, 2008
Nuevitos
domingo, junio 15, 2008
Justicia
Por cada vez que las mamás nos levantamos de noche a dar la teta, hacer la mamadera, poner el chupete, acomodar las frazadas y abrazar cuando "vienen los tiburones", se nos deberían perdonar 500 calorías para comerse un señor helado sin culpa.
lunes, junio 09, 2008
Agotador
Para esta mamá que con el paro del campo hace tres meses que viene trabajando demasiado (demasiado) lo único que le vienen bien son unos buenos cachetes para dar besos, muchos besos. Joaquín y Matilda están avisados.
domingo, junio 01, 2008
Sin rueditas!
Hace unos tres meses que venimos practicando. La ruedita de la izquierda estaba un poco levantada -pero se hacía sentir al doblar a la izquierda- y la de la derecha directamente la habíamos anulado.
Esta mañana desafiamos el frío: con casco, guantes y camperón, dimos unas vueltas largas por el barrio y nos decidimos: Ángel nos ayudó y le sacamos las rueditas a la bici.
¡Perfecto! Ahora hay que aprender a poner los pies cuando nos detenemos, porque mi amigo se olvida y cree que las rueditas le cuidan el equilibrio. Era gracioso: andando, era un duque; pero frenábamos, y se caía! Así, a los tres años y 8 meses, nos independizamos de las rueditas!
Prometo fotos.
Esta mañana desafiamos el frío: con casco, guantes y camperón, dimos unas vueltas largas por el barrio y nos decidimos: Ángel nos ayudó y le sacamos las rueditas a la bici.
¡Perfecto! Ahora hay que aprender a poner los pies cuando nos detenemos, porque mi amigo se olvida y cree que las rueditas le cuidan el equilibrio. Era gracioso: andando, era un duque; pero frenábamos, y se caía! Así, a los tres años y 8 meses, nos independizamos de las rueditas!
Prometo fotos.
jueves, mayo 29, 2008
Medio añito

Matilda cumplió ayer seis meses. Juntamos las ganas nuestras más las de los abuelos y festejamos hasta con torta. Claro, media torta y media vela, como corresponde.
Ella, maravillada con la muñeca de la tarjetita y con la luz de la vela. Tan rica ella, que todos nos servimos una porción de cachete, digo de torta de manzana que le hizo la abu Gra con su amor infinito de siempre. Titín apaga la vela y como verán, todos nosotros embobados con esta bebita que nos hizo más saltarina la vida. Feliz cumple, hijita!
jueves, mayo 22, 2008
Bambú
Lo dejo en la guardería, Bambú.
Siento que Nacho se levanta y le grita "Viniiiiiiiiiiste!" y se le tira encima. Lo abraza. Y en eso se vienen los otros seis amiguitos y saltan arriba de Nacho para saludarlo a Joaquín. Él se queda en el piso, riéndose, con todos los chicos que lo saludan.
La seño me dice: "Es que lo quieren tanto..."
Y yo me voy con el corazón saltando.
Siento que Nacho se levanta y le grita "Viniiiiiiiiiiste!" y se le tira encima. Lo abraza. Y en eso se vienen los otros seis amiguitos y saltan arriba de Nacho para saludarlo a Joaquín. Él se queda en el piso, riéndose, con todos los chicos que lo saludan.
La seño me dice: "Es que lo quieren tanto..."
Y yo me voy con el corazón saltando.
lunes, mayo 19, 2008
Visita al pediatra

Ir al pediatra de los chicos es una caricia para el alma. No he conocido profesionales con tanta paz como el doc Enrique, como lo bautizamos y nos aquerenciamos cuando nos vinimos a vivir de este lado de la ciudad.
El viernes fuimos mamá y papá con Matilda: aumentó casi medio kilo, así que esta semana nos despedimos del pañal pequeño que por fin ya nos queda chico y le dimos la bienvenida al pollo picado con zapallito verde y calabacín con quesito rallado: un verdadero manjar. Tenemos en la lista vainillas con leche, vitina y hasta fideitos.
Sin esa rutina de apenas cinco minutos para pesar, medir y abrirles la boca que obligadamente adoptan quienes reciben obra social, Enrique es pura ternura: le habla con tanta dulzura que conmueve. Tiene ganas de conversar sobre lo felices que nos hace tener un bebé en la familia, la bendición de un hijo sano, el placer de contarles un cuento o de hacerle un masajito y todo lo bueno y natural que podemos darle sin seguir modas, marcas, publicidades o muletillas comerciales.
Novata la madre en el tema, descubrí después que Orchanski es toda una eminencia en pediatría.
Nos recomendó festejarle los 100 días, como celebran en oriente y ahora los seis meses (con media torta y media vela) como hacían en Europa en el siglo 10, cuando sobrevivir medio año era un milagro. Estamos en eso para el 28.
“¿Están enamorados de su hija, no?”, nos preguntó al fin de la consulta. (Tanto se nos nota?, pensé yo…)
Y a la noche la miramos, que nos charla y nos sonríe, y se nos llenan de lágrimas los ojos.
PD: al collage de fotos lo hice yo. La máquina de fotos en casa es propiedad del papá, pero esta vez me la robé. Salió lindo, no?
jueves, mayo 15, 2008
¿Qué podemos hacer para tener hijos?
Me invitaron a presentar el libro “Qué podemos hacer para tener hijos”, del doctor César Sánchez Sarmiento, un especialista en fertilidad humana que aquí en Córdoba dirige el centro Nascentis (www.nascentis.com)
Para mí, que de lo único que hablo es de economía, fue un desafío porque a veces se nos endurece el lenguaje de tanto merodear números o criticar a los K.
Tener un hijo cambia la perspectiva de la vida. Algo que nos pueden decir muchas veces pero que vivimos en su completa dimensión cuando nos pasa. Hasta la vida propia pasa a tener menos valor porque estaríamos dispuestos, sin dudarlo un instante, a resignar nuestra vida si con ello salváramos la vida de nuestro retoño.
Los hijos nos alimentan los sueños y las ganas de vivir más, sólo por la dicha de ver cumplidos los sueños de ellos. Se nos estruja el alma cuando se enferman, cuando se golpean, cuando sufren.
Por eso la grandeza de la tarea de Sánchez Sarmiento, que ha ayudado a traer al mundo a cientos de bebés y, con eso, a convertir en las personas más felices del mundo a esos papás.
Para mí, que de lo único que hablo es de economía, fue un desafío porque a veces se nos endurece el lenguaje de tanto merodear números o criticar a los K.
Tener un hijo cambia la perspectiva de la vida. Algo que nos pueden decir muchas veces pero que vivimos en su completa dimensión cuando nos pasa. Hasta la vida propia pasa a tener menos valor porque estaríamos dispuestos, sin dudarlo un instante, a resignar nuestra vida si con ello salváramos la vida de nuestro retoño.
Los hijos nos alimentan los sueños y las ganas de vivir más, sólo por la dicha de ver cumplidos los sueños de ellos. Se nos estruja el alma cuando se enferman, cuando se golpean, cuando sufren.
Por eso la grandeza de la tarea de Sánchez Sarmiento, que ha ayudado a traer al mundo a cientos de bebés y, con eso, a convertir en las personas más felices del mundo a esos papás.
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